“He empleado a un grupo de letrados en Sídney y ellos están estudiando diversas maneras de demandar a Gillard por su declaración”, dijo Assange en una entrevista concedida a la organización GetUp! en la Embajada de Ecuador en Londres.
El periodista australiano resaltó que los comentarios que Gillard hizo a finales del 2010 fueron utilizados por
Mastercard Australia para justificar su bloqueo, que impedía que cualquiera de sus clientes donara a WikiLeaks.
“Los efectos de esa declaración siguen vigentes y directamente afectan la viabilidad financiera de WikiLeaks”, señaló Assange.
Desde noviembre del 2010 WikiLeaks publicó más de 250.000 archivos de correspondencia diplomática secreta de Estados Unidos.
Igual que Washington, Gillard censuró la publicación. “Absolutamente condeno la subida de esta información en la página WikiLeaks”, dijo la primera ministra unos días después que comenzara la publicación. “Es extremadamente irresponsable e ilegal”, agregó.
Sam McLean, director nacional de GetUp!, explicó que la entrevista con Assange es el primer paso de la campaña destinada a convencer al Gobierno de Australia para que consiga el compromiso de EE.UU. de que no buscará la extradición de Assange.
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