Una celebración 'suigéneris' tuvo lugar en la Liga de Campeones de la Concacaf. Ángel Reyna, jugador de los Rayados de Monterrey, festejó su gol contra el Chorrillo de Panamá haciéndole una llave de lucha a su compañero Abraham Darío Carreño.
Monterrey terminó goleando 5–0 a los panameños y tomó el liderato del Grupo 7. Además, confirmó su condición de bicampeón del torneo y mostró sus credenciales para alzarse con el tricampeonato de la máxima competición de clubes de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe.
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