Los problemas fiscales y del sistema
bancario en los países de la zona euro no han disminuido. Las agencias calificadoras han puesto en
perspectiva negativa las deudas incluso de Alemania, Países Bajos y Luxemburgo, mientras que Grecia está al borde del
impago.
En estas condiciones, la posible quiebra de la zona
euro afectará prácticamente a todo el mundo, según la empresa consultora Maplecroft que estableció un índice de riesgo para 169 países no miembros de la
eurozona.
El país más vulnerable resulta ser el
Reino Unido, seguido por Polonia, Hungría, la República Checa y países escandinavos, presentando todos un “riesgo extremo”. Su principal problema en este caso es su enorme intercambio comercial con la eurozona. La economía británica, por ejemplo, podría perder el 7 % de su PIB. Entre los 18 países con el peor pronóstico están también algunos
africanos como Mauritania, Mozambique o Costa de Marfil, grandes exportadores de materias primas a Europa.
Maplecroft califica de “alto” el riesgo que amenaza a la mayoría de los países del bloque
BRICS, concretamente a Brasil,
Rusia, India y Sudáfrica. La
excepción en este grupo es China con un “riesgo moderado”. Con el mismo índice se considera a Colombia, Venezuela, Bolivia, Paraguay y a la mayoría de países de Centroamérica. El nivel alto de riesgo amenaza también a Argentina, Uruguay,
Chile, Perú y Ecuador.
Comentarios