Opinión

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Sacha Llorenti

Exembajador de Bolivia ante la ONU.
Los esfuerzos por impedir los comicios no son meros rasgos de la política coyuntural, sino que representan la larga disputa por la esencia de ese lugar que hoy llamamos Bolivia.
Se abre la posibilidad de configurar un nuevo contrato social global y democrático que supere el metabolismo del modo de producción y consumo vigentes, que ataque las causas estructurales de los males puestos a flor de piel por la pandemia; que nos aleje de la distopía probable y nos acerque a la utopía posible de un mundo en el que primen la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Por primera vez en la historia, nuestra especie atraviesa la posibilidad de su extinción producto de la acción humana.