Últimamente circulan por las redes sociales multitud de contenido alertando del riesgo que significa para la salud el uso de auriculares bluetooth, asegurando que está relacionado con el desarrollo de nódulos tiroideos y otras patologías.
En esos contenidos, como recoge G1, hacen mención a un estudio, publicado en junio de 2024 en la prestigiosa revista científica Nature, que realizó una exploración epidemiológica del impacto del uso de esos aparatos en la aparición de esos nódulos.
Sin embargo, es relevante aclarar que en esa investigación solo se identifica una asociación estadística significativa, y no una relación de causa y efecto. En otras palabras, aunque el estudio señala que el uso de auriculares y los nódulos aparecen juntos frecuentemente, no demuestra que uno sea la causa directa del otro.
Aumento a nivel mundial
La investigación, en efecto, llevó a cabo una exploración epidemiológica, es decir, estudió la distribución, frecuencia y determinantes de la aparición de nódulos tiroideos, utilizando inteligencia artificial avanzada para indagar en la relación entre las dos variables.
El trabajo científico habla de la "creciente prevalencia de nódulos tiroideos a nivel mundial". El análisis reveló que la edad y la duración del uso diario de auriculares Bluetooth son los dos factores más significativos que afectan al riesgo de nódulos tiroideos. No obstante, se necesitan nuevos estudios para determinar la causalidad.
"Cuando surgen muchos discursos alarmistas, es importante esperar a nuevos estudios antes de cambiar comportamientos. Se necesitan estudios independientes, con diferentes poblaciones y contextos, así como investigaciones prospectivas, con seguimiento a lo largo del tiempo, grupo de control y replicación de los resultados. Hay varios criterios para que podamos demostrar realmente una relación causal. Cualquier alarma que se genere al respecto, en este momento, es excesiva", señala Carolina Ferraz, endocrinóloga de la Sociedad Brasileña de Endocrinología y Metabolismo (SBEM), citada por el mencionado medio.
Evitar la exposición prolongada
Los auriculares Bluetooth emiten radiación de radiofrecuencia no ionizante, una radiación de baja energía incapaz de ionizar átomos ni causar daño directo al ADN; tampoco está vinculada a enfermedades como el cáncer.
"Los dispositivos inalámbricos emiten radiación electromagnética no ionizante, en forma de ondas de radiofrecuencia (RF) en la banda de 2,4 GHz (gigahercios), la misma que utiliza el Wi-Fi doméstico. Se trata de una radiación de muy baja energía, incluso inferior a la de los infrarrojos de un control remoto o a la luz visible", dice Alberto Nájera, director científico del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud de España, citado por el diario uruguayo El País.
Esa frecuencia de 2,4 GHz es, además, un rango ampliamente estudiado y considerado inocuo por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Pese a todo ello, los expertos señalan que entre los mayores riesgos para la audición se encuentran la exposición a un volumen elevado de sonido y la duración de esa exposición.
Los jóvenes tienen en este sentido una vulnerabilidad específica, debido a sus hábitos de consumo de tecnología, que les lleva en general a tener una mayor exposición acumulada a estos dispositivos, recordando el problema es su uso inadecuado, como el elevado volumen durante periodos prolongados de tiempo.
Como orientación para la cautela se puede utilizar la popular regla del 60/60, es decir exponerse al sonido de los auriculares a un tope del 60 % de su volumen máximo y no hacerlo durante más de 60 minutos seguidos.