"No había nada humano en él": cómo agentes de la URSS eliminaron al responsable de la masacre de Volinia

La justicia alcanzó a Dmitri Kliachkivski, uno de los fundadores del Ejército Insurgente Ucraniano, quien organizó la matanza de decenas miles de civiles polacos y colaboró ​​con los nazis en la lucha contra el Ejército Rojo.

Hace justo 81 años, el 12 de febrero de 1945, los servicios de seguridad soviéticos eliminaron a Dmitri Kliachkivski, uno de los fundadores del Ejército Insurgente Ucraniano (conocido por las siglas UPA), responsable de organizar y dirigir entre 1943 y 1944 la masacre de Volinia, en la que fueron asesinados decenas de miles de civiles polacos.

"Las actividades de Klyachkivski fueron abiertamente criminales. Bajo su liderazgo, se tomaron e implementaron decisiones para cometer actos de violencia masiva contra la población civil polaca, incluyendo a mujeres, niños y ancianos. Consideraba la violencia contra la población civil una herramienta aceptable, e incluso necesaria, de la 'lucha nacional', ignorando por completo todas las normas humanitarias y los límites morales", comentó a RT Piotr Lagutin, historiador que trabaja en el Museo de la Victoria de Moscú. 

Su eliminación supuso un duro golpe para la clandestinidad ultranacionalista en Ucrania Occidental. Veamos cómo nació y prosperó el nazismo en este territorio.

Los orígenes del nacionalismo ucraniano

Las ideas nacionalistas ucranianas se difundieron en las regiones históricas de Volinia y Galitzia Oriental, entonces parte del Imperio austrohúngaro, a finales del siglo XIX y principios del XX. Este proceso fue facilitado por las autoridades austrohúngaras, que vieron en la popularización del nacionalismo ucraniano una herramienta para desestabilizar la situación en las provincias del sur del Imperio ruso y contrarrestar al movimiento rusófilo en los territorios controlados por Viena. 

En el contexto de los acontecimientos revolucionarios de 1917, figuras públicas de tendencia ultranacionalista llegaron a Kiev procedentes de Austria-Hungría. Uniéndose a radicales locales, plantearon la autonomía ucraniana dentro de Rusia. Para legitimar su estatus, fundaron un órgano de autogobierno: la Rada Central. 

Tras la Revolución de octubre, los nacionalistas de Kiev reprimieron brutalmente al movimiento izquierdista local, pero huyeron cuando el Ejército Rojo se acercó a la ciudad. Posteriormente, las autoridades alemanas utilizaron a los nacionalistas para ocupar Ucrania con el pretexto de ayudar a la 'república'. Los alemanes pronto disolvieron la Rada Central e instauraron un régimen títere bajo el mando del exgeneral ruso de origen ucraniano Pável Skoropadski, cuyo gobierno pronto derrumbó tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial. 

Uno de los líderes nacionalistas, Simon Petliura, llegó al poder en Ucrania, pero sus fuerzas fueron derrotadas por el Ejército Rojo. Posteriormente, los nacionalistas entraron en la guerra contra los bolcheviques del lado de Polonia, prometiéndoles la cesión de Ucrania Occidental a cambio del establecimiento del régimen de Petliura en Kiev. Sin embargo, Polonia solo logró un éxito limitado en la guerra y reconoció el dominio bolchevique sobre la mayor parte de Ucrania. 

Finalmente, la República Socialista Soviética de Ucrania se estableció en este territorio y la mayoría de los líderes nacionalistas emigraron del país.  

Petliura acabaría siendo asesinado en París por un judío como venganza por sus pogromos antisemitas durante la guerra civil rusa. En 1929, Yevguén Konovalets, exoficial austriaco y cómplice de Petliura, asumió la tarea de unir a las fuerzas de extrema derecha ucranianas. Bajo su liderazgo, se creó la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), que rápidamente estableció una cooperación con la inteligencia alemana.

En 1938, las agencias de inteligencia soviéticas asesinaron a Konoválets por sus actividades terroristas, tras lo cual la OUN se dividió en dos facciones lideradas por Andréi Mélnik y Stepán Bandera. Ambos fueron reclutados como agentes por la inteligencia alemana.

El surgimiento de un nuevo cabecilla ultranacionalista 

En ese momento, en la escena de ultranacionalismo ucraniano surge la figura de Dmitri Kliachkivski, un allegado de Bandera. Originario de la ciudad polaca de Zbarazh, se educó en Lvov y sirvió en el Ejército polaco, combinando más tarde su trabajo como comerciante con sus actividades secretas como extremista nacionalista. En 1937, llamó la atención de los servicios secretos polacos y terminó en prisión, pero esto no lo reformó. 

Tras la incorporación de Ucrania Occidental a la URSS, Kliachkivski comenzó a tramar acciones antisoviéticas, pero sus planes fueron frustrados por los servicios de seguridad estatal de la NKVD. Un tribunal de primera instancia lo condenó a muerte, pero el tribunal de apelación redujo su pena a diez años de prisión. Sin embargo, no cumplió la condena: con la ocupación de Ucrania por Alemania nazi en 1941, fue liberado y se unió a los miembros de la OUN.

El líder de los asesinos

Kliachkivski ascendió rápidamente en las filas nacionalistas. A principios de 1942, se convirtió en el jefe de la OUN en el noroeste de Ucrania, el territorio de las actuales provincias de Volinia y Rovno. 

Bajo su dirección, comenzaron a formarse milicias armadas a partir de células nacionalistas, que posteriormente se convertirían en la base del Ejército Insurgente Ucraniano. 

A principios de 1943, cuando algunos miembros de la OUN propusieron combatir a los alemanes con la esperanza de obtener el apoyo de Estados Unidos y Reino Unido, Kliachkivski, junto con el exoficial de policía nazi Román Shujévich, rechazó la idea. En aquel entonces, Kliachkivski reclutaba activamente a policías nazis para unirse al UPA. 

En la primavera de 1943, se creó el Comando General, el máximo órgano administrativo militar del UPA. Pronto fue dirigido por Kliachkivski, quien adoptó el seudónimo de 'Klim Savur'. 

Los militantes del UPA se enfrentaron a un feroz resistencia por parte de las guerrillas antifascistas soviéticas y se centraron en un objetivo más accesible: los civiles polacos. 

La masacre de Volinia

Kliachkivski se convirtió en uno de los principales organizadores de la limpieza étnica conocida como la masacre de Volinia. Sus militantes asesinaron brutalmente a decenas de miles de civiles, en su mayoría polacos, incluyendo mujeres y niños, en una despiadada ola de violencia acompañada de torturas y pillajes. 

Fue Kliachkivski quien, bajo el pretexto de una "revolución nacional", organizó estas atrocidades, que escandalizaron incluso a los nacionalistas más acérrimos. Sin embargo, con el apoyo de los comandantes de campo, ignoró las críticas y continuó el asesinato masivo de civiles. 

A principios de 1944, Kliachkivski cedió el mando supremo del UPA a Román Shujévich y asumió el mando del grupo operativo UPA-Norte. Esa primavera, negoció la coordinación con el mando nazi. 

El hombre recibió un justo castigo, porque sus manos no estaban manchadas hasta los codos, sino hasta los hombros, con la sangre de su propio pueblo

"Kliachkivski tenía sus manos manchadas con la sangre de miles de polacos, judíos y ucranianos asesinados. Fue responsable de la muerte de niños pequeños torturados. Era una bestia rabiosa, inhumano en todos los sentidos", dijo a RT Alexánder Makushin, experto del Centro Nacional de Memoria Histórica de la Federación de Rusia. 

Fin del terrorista

Cuando el Ejército Rojo liberó la Ucrania Occidental, varios comandantes de OUN-UPA fueron capturados por los servicios de inteligencia soviéticos. Ellos fueron los que traicionaron 'Klim Savur'.

Tras recibir información sobre la ubicación aproximada de Kliachkivski, los oficiales de seguridad de la URSS iniciaron operaciones de búsqueda activa en la zona.

En el operativo participaron 5.000 efectivos de tropas de seguridad. El 10 de febrero de 1945, los soldados soviéticos eliminaron a la guardia personal de 'Klym Savur', pero este logró escapar. Sin embargo, no pudo permanecer oculto por mucho tiempo. 

El 12 de febrero, un comando de la NKGB abatió a tres terroristas en un bosque. Uno de los muertos fue identificado como Dmitri Kliachkivski. 

"El hombre recibió un justo castigo, porque sus manos no estaban manchadas hasta los codos, sino hasta los hombros, con la sangre de su propio pueblo", resumió Makushin.

"La eliminación de Kliachkivski asestó un duro golpe a la estructura de mando del UPA, desestabilizó el liderazgo de la unidad y minó la moral de los militantes, que ya habían sufrido enormes pérdidas. Sin embargo, las actividades terroristas de las bandas clandestinas no fueron reprimidas de inmediato; continuaron durante más de una década", concluyó Piotr Lagutin.