En cuestión de poco tiempo, el pádel se ha extendido a gran velocidad, con muchos nuevos clubes inaugurados constantemente. Este deporte de raqueta se juega en parejas y en pistas cerradas, y tiene por objetivo ganar puntos pasando la bola sobre la red y usando las paredes para lograr que bote dos veces en el campo contrario o forzar el fallo rival.
El pádel está en un exitoso auge
Su sencillez, accesibilidad y carácter social lo ha consolidado en unos 90 países, con más de 35 millones de jugadores en todo el mundo. Asimismo, un informe de la Federación Internacional de Pádel (FIP) muestra que, en un año, el número de pistas ha aumentado en más del 15 %, superando las 77.000 a nivel mundial.

A su sencilla implementación se suma el creciente respaldo de las autoridades locales, motivado por los menores costes de mantenimiento frente al tenis. Además, el sector privado está apostando por el pádel debido a su mayor rentabilidad, ya que permite alquilar el mismo espacio a más usuarios por hora.
Según recoge RBC, la popularidad de este deporte se disparó durante la pandemia, un factor que impulsó su crecimiento en toda Europa. En medio de restricciones sociales y cierre de los espacios públicos deportivos, la gente buscaba vías de comunicación y el pádel seguía siendo disponible ya que no fue considerado el deporte de contacto.

Gran potencial, grandes inversiones
Con el auge de este deporte, de acuerdo con Euronews, hoteles y complejos turísticos han visto grandes oportunidades en construir pistas en sus instalaciones, especialmente en España, Portugal, Italia, Francia, Mónaco, Grecia y Suecia, además de Bali, en Indonesia, una isla en la que el pádel está atrayendo principalmente a nómadas digitales y viajeros de lujo.
Por otro lado, según el New York Times, a pesar de que aún se encuentre en sus primeras etapas de desarrollo, en EE.UU. está experimentando grandes cantidades de inversiones, y la liga Pro Padel cuenta actualmente con diez equipos en nueve ciudades y un estado. Además, en el país, así como en el Reino Unido, el deporte se consolida como el pasatiempo predilecto de celebridades y aristócratas, atrayendo a figuras como los príncipes de Gales, a David Beckham y Eva Longoria.
Asimismo, celebridades han destinado fondos en este deporte de raqueta. Este es el caso del tenista Andy Murray, que ha invertido en la empresa británica Game4Padel, consolidando el auge comercial del deporte. Del mismo modo, estrellas como Leo Messi, Cristiano Ronaldo y Rafael Nadal también se han unido a la práctica del deporte, invirtiendo además mediante sus empresas y academias.

La entrenadora y medallista en torneos de pádel, Polina Golubóvskaya, consideró que los márgenes de beneficio de un club de pádel son varias veces superiores a los de uno de tenis, recoge RBC. "Por lo tanto, invertir en un centro hoy en día es mucho más atractivo y rápido; y, por consiguiente, el retorno de la inversión atrae aún más la atención de los inversores", aseguró.
Paralelamente, firmas de lujo como Versace, Valentino y Gucci ya colaboran con clubes de pádel, mientras gigantes como Nike y Adidas fabrican activamente material especializado. Por su parte, entidades como Qatar Sports Investments han incursionado en este deporte, impulsando proyectos a los que se han sumado marcas de la talla de Qatar Airways. El medio también recuerda que Yankee Global Enterprises, propietaria de una de las franquicias deportivas más ricas del mundo, adquirió una participación en el circuito internacional A1 Padel. A esto se suma la innegable expansión de la infraestructura.

Origen mexicano
La disciplina se originó a finales de la década de 1960, en Acapulco, México, cuando Enrique Corcuera instaló paredes en una pista reducida para jugar al tenis en su casa. En 1974, su amigo Allfoso de Hohenlohe llevó la idea a Marbella, España, fundando las primeras pistas en un club local. Desde entonces, el deporte se integró profundamente en la cultura del país, y paso de entornos privados a públicos. Hoy, España lidera el pádel mundial, contando con siete de los diez mejores jugadores del ranking masculino, según la Federación Internacional de Pádel (FIP).








