Permanecer de pie frente al escritorio puede no ser mucho mejor para la salud que estar sentado, según un análisis de The Economist. Lo que realmente marca la diferencia sería el movimiento, no la postura estática.
Estudios muestran que trabajar de pie quema apenas nueve calorías más por hora que hacerlo sentado. Una revisión de 2020 que agrupó nueve ensayos con 877 personas encontró mejoras leves en la grasa corporal y el control del azúcar en sangre tras aumentar el tiempo de pie en 1,3 horas diarias, pero no detectó cambios significativos en la presión arterial, la insulina, el colesterol ni los triglicéridos.
Además, estar de pie durante periodos prolongados tiene inconvenientes. Un estudio de 2024 con más de 83.000 adultos en Reino Unido concluyó que quienes permanecían de pie más de dos horas al día presentaban un mayor riesgo de varices y úlceras venosas, posiblemente por la acumulación de sangre en las piernas.
El movimiento, la verdadera clave
Lo que sí reduce de forma clara el riesgo asociado al sedentarismo es el movimiento. Una investigación de 2024 con casi 482.000 adultos taiwaneses reveló que solo 15 a 30 minutos extra de ejercicio diario pueden eliminar la mayor parte del exceso de mortalidad vinculado a pasar muchas horas sentado en el trabajo.
Algunos asientos "activos" o inestables, que obligan a realizar ajustes posturales constantes, muestran resultados más prometedores. En un ensayo, los participantes que usaron un asiento montado sobre un cojín inflable aumentaron su ritmo cardíaco entre un 6 % y un 13 % y el gasto calórico entre un 19 % y un 40 %.
En otro estudio de seis meses en Bangkok, quienes utilizaron un cojín inflable ligeramente inestable tuvieron un 81 % menos de probabilidad de desarrollar dolor de cuello y un 84 % menos de dolor lumbar. Los investigadores lo describieron como un "dispositivo de ejercicio ligero".
Los estudios advierten, no obstante, que muchos de estos ensayos son pequeños o de corta duración, y que algunos participantes reportaron molestias. La conclusión principal es que la distinción relevante no es entre sentarse y ponerse de pie, sino entre permanecer inmóvil y moverse.