El Reino Unido lanza una convocatoria para una nueva generación de espías: deben hablar ruso

Dominar el idioma ruso es un criterio esencial para entrar en el servicio secreto británico Mi5, que está reclutando una nueva generación de espías. Así, 26 años después de la caída del muro de Berlín, el Reino Unido reanuda sus proyectos de espionaje en Rusia.

Los candidatos deben ser británicos, inteligentes y lo bastante discretos para no tuitear el resultado de sus pruebas y el inicio de su trabajo en el Servicio de Seguridad. "El énfasis se pone en las capacidades de comprensión oral y lectora", reza un anuncio publicado en el sitio web del ente británico.

A los mejores candidatos se les ofrece un sueldo anual de hasta 30.000 libras esterlinas (57.800 dólares estadounidenses) y sus tareas incluirán escuchas telefónicas, rastreo de documentos "interceptados con autorización" y la búsqueda de nuevos puntos vulnerables que permitan "mejorar el entendimiento" del Estado ruso con el fin de "influir en la política del Gobierno".

El personal contratado se distribuirá entre las sede del Servicio de Seguridad en la ciudad de Cheltenham y en Londres. Pero la entidad se reserva la posibilidad a enviarlos al extranjero para obtener información en el terreno.