La agonía del Tercer Reich: el asalto a Berlín

La toma de Berlín es la fase final de la ofensiva a Berlín, durante la cual el Ejército Rojo tomó la capital de la Alemania nazi y triunfalmente dio conclusión a la Gran Guerra Patria y la Segunda Guerra Mundial en Europa. La operación se prolongó desde el 25 de abril al 2 de mayo.

Fechas: 25 de abril – 2 de mayo de 1945

Resultado: Rendición de Berlín, la capital del Reich, suicidio de Hitler y algunos otros jerarcas nazis y militares. La autoridad fue asumida por el almirante Karl Dönitz.

Comandantes
URSS y Ejército polaco: Gueorgui Zhúkov, Iván Kónev

Alemania: Helmuth Reymann, Helmuth Weidling

Tropas en combate

Ejército alemán: unos 45.000 soldados de tropas regulares, además de divisiones de las SS, Policía, un número desconocido de miembros de las Juventudes Hitlerianas y 40.000 milicianos del Volkssturm.

Ejército Rojo: 464.000 soldados, más de 12.000 piezas de artillería y morteros, 2.100 lanzamisiles múltiples, 1.500 tanques y cañones autopropulsados. 

Antecedentes
A inicios de 1945 el frente quedó estabilizado a unos 60 kilómetros al este de Berlín, a lo largo del río Óder, con diversas cabezas de puente, capturadas por tropas soviéticas. Aunque la producción armamentística alemana incluso se había incrementado notablemente a finales de 1944, existían problemas de abastecimiento de materias primas, de combustible y munición, a lo que se sumó, además, la pérdida de Silesia.

Pese a ello las tropas alemanas en el frente oriental luchaban con fiereza y determinación. El 16 de abril de 1945, las tropas soviéticas lanzaron la operación estratégica de Berlín y para el 25 de abril la ciudad había quedado completamente rodeada por tropas soviéticas y por el Ejército polaco.

La defensa de la ciudad fue cuidadosamente pensada y preparada en base a un fuerte sistema de nodos de resistencia. Para ello se habían construido tres perímetros defensivos. Los defensores tenían un gran número lanzagranadas 'faust' que en caso de peleas callejeras eran formidables armas antitanque.

Un papel muy importante en el sistema de defensa lo desempeñaban las estructuras subterráneas, sobre todo el metro de la capital alemana, ampliamente utilizado para maniobrar con tropas, así como para protegerlas de los ataques de artillería y aviones.

El asalto

La ofensiva contra Berlín comenzó desde todos los flancos por ejércitos de dos frentes soviéticos: el 1º de Bielorrusia, comandado por el mariscal Zhúkov, y 1º de Ucrania, dirigido por mariscal Kónev.

Las batallas se libraron día y noche. Al irrumpir en el centro de Berlín, los soldados soviéticos, divididos en llamados 'grupos de asalto', se abrían paso con tanques y fuego de artillería en los edificios de viviendas. Para el 28 de abril en manos de los defensores solo se mantenía el centro de la ciudad, hostigada por fuego de artillería.

El mismo día 28, el general Weidling presentó a Hitler un plan de evacuación de la ciudad para evitar más sufrimiento a la población, pero el líder nazi lo rechazó, insistiendo en que la capital debía defenderse hasta el último hombre.

La agonía del Tercer Reich

El 28 de abril los soldados se acercaron al Reichstag y al búnker de la Cancillería, en el que se encontraba Hitler. Los lugares donde la lucha fue más intensa fueron precisamente el Reichstag, el puente Moltke, y la Alexanderplatz.

El 30 de abril se lanza el ataque contra el Reichstag, el cual se prolonga hasta el 2 de mayo. Básicamente, en el Reichstag y Cancillería alemana se defendían los soldados de las SS: concretamente de la División 'Nordland', que constaba de soldados holandeses y escandinavos, y un batallón francés de la división 'Charlemagne', así como soldados de un batallón de una división SS letona. y una unidad de guardias personales de Adolf Hitler.

La noche de 30 de abril, tras destruir parte de sus muros con la ayuda de zapadores de la 171ª división soviética, un grupo de soldados soviéticos irrumpió en el Reichstag desde la entrada principal.

En la mañana del 1 de mayo los soldados de la 150ª división izaron su bandera en la cúpula del edificio, pero los combates en el Reichstag duraron un día más y solo en la noche del 2 de mayo la guarnición de Reichstag se rindió.

El 28 de Abril Hitler se entera de la muerte de Mussolini, ejecutado por los partisanos, y en la tarde del 30 de abril se suicida, junto con Eva Braun, delegando al almirante Doenitz la autoridad de la jefatura del Gobierno.

El 1 de mayo, a las 03:00 horas, el jefe de Estado Mayor del Ejército, el general Krebs, cruza las líneas de combate para entregar un documento de parte de los alemanes donde se confirma la muerte de Hitler y se propone un alto del fuego temporal. Sin embargo, los soviéticos exigen la rendición incondicional. Los delegados alemanes vuelven a la Cancillería para hablar con Goebbels y Bormann, quienes contestan con una negativa. Más tarde Goebbels se quita la vida junto con su familia, y Bormann desaparece.

A las 8:30 horas del día siguiente, el Ejército soviético reinicia el ataque con artillería y a las 19:15 entra la infantería en combate.

En la primera hora de la noche del 2 de mayo las emisoras de radio del 1º Frente de Bielorrusia recibieron un mensaje en ruso que rezaba: "Por favor, dejen el fuego. Enviamos pasavantes al puente de Potsdam".

En nombre del comandante de la defensa de Berlín, un oficial alemán, el general Weidling, informó sobre la disposición de la guarnición de Berlín a deponer las armas. Por la mañana del 2 mayo, el general Weidling, acompañado por otros tres generales alemanes, cruza la línea del frente y se rinde.

Una hora más tarde, en el puesto de mando del 8º ejército de Vasili Chuikov (el cual defendió Stalingrado), se escribió una orden de rendición inmediata que se transmite por altavoz y radio a las unidades alemanas que se defendían en el centro de Berlín.