De país sin esperanzas a un crecimiento sin precedentes: Las claves del 'milagro boliviano'

Las claves del importante crecimiento que ha estado experimentando la economía boliviana en los últimos años son resultado de la implementación del nuevo modelo económico social comunitario productivo, según ha explicado el ministro de Economía del país Luis Alberto Arce Catacora.

En los últimos nueve años, Bolivia ha registrado una tasa de crecimiento superior al 5 por ciento anual, que se ha acompañado por importantes mejoras sociales. El ministro de Economía Luis Alberto Arce Catacora ha explicado en una entrevista a Radio France Internationale las causas de lo que los expertos consideran un "milagro boliviano", que ha provocado admiración y reconocimiento internacional.

Mientras que hace unos años Bolivia era el país más pobre de América del Sur, las medidas económicas aplicadas desde 2006 han conseguido revertir la situación, ha señalado Arce. Se trata del nuevo modelo económico social comunitario productivo que vino a sustituir el viejo modelo neoliberal basado en la economía de mercado. Gracias a dichas medidas, de "un país sin esperanzas", Bolivia se ha convertido en "un país con perspectivas", ha señalado el ministro.

El nivel de pobreza extrema, que antes alcanzaba un 38 por ciento, se ha visto disminuir un 20%. En cuanto a la desigualdad, Bolivia se sitúa actualmente entre los cinco países de la región con la mejor distribución de ingresos, frente a la diferencia de ingresos que había antes, de 128 veces entre el 10% más rico y el 10% más pobre. Asimismo, el pasado mes de junio, con motivo de la XXXIX Conferencia de la FAO (Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura), el organismo entregó a Bolivia un galardón por haber reducido a la mitad el porcentaje de personas subalimentadas, el cual pasó de 34% a 15% entre 1990 y 2015.

El modelo económico mencionado se basa en que "el Estado participa activamente en la resolución de problemas económicos y sociales", apropiándose del excedente económico proveniente de los recursos naturales y redistribuyéndolo entre la sociedad, no solo con el objetivo de afrontar los problemas sociales sino también para "construir una Bolivia que tenga una producción industrializada de estos recursos naturales".

Además de la industrialización de los recursos naturales, otro pilar de la nueva estrategia económica reside en la política de seguridad con soberanía alimentaria, que prevé no solamente conseguir una autosuficiencia alimentaria sino también "convertirse en un jugador importante del comercio de alimentos en la región". Finalmente, la tercera clave del nuevo modelo económico consiste en el desarrollo del sector energético aprovechando las ventajas geográficas del país, que lo convierte en "potencial productor y exportador de energía".