Así es el país que está al borde de sufrir una nueva guerra civil

La decisión del presidente de Sudán del Sur de elevar el número de provincias "sólo agravará la situación" en un lugar que también sufre una crisis humanitaria.

Sudán del Sur obtuvo la independencia en 2009. Sin embargo, desde diciembre de 2013 vive inmerso en una cruenta guerra civil que enfrenta al Ejército regular, fiel al presidente Salva Kiir, y a grupos rebeldes liderados por su exvicepresidente, Riek Machar. 

Este conflicto ha causado desplazamientos a gran escala de personas que huyen de la violencia, la alta tasa de mortalidad, las enfermedades, la falta de medios para subsistir y la malnutrición.

La decisión que provocaría otra guerra 

Este 24 de enero expiró la fecha límite para la formación del Gobierno de unidad acordado en agosto pasado en el marco del proceso de paz. Sin embargo, Salva Kiir elevó el número de provincias de 10 a 28 y nombró a sus nuevos gobernadores. La decisión coincidió con la llegada a la capital de los representantes de la delegación rebelde, que acudieron para discutir la formación del nuevo ejecutivo.

Riek Machar percibió esta iniciativa como "un insulto". Por su parte, Joshua Craze, especialista en Sudán del Sur, considera que "la orden de Kiir solo agravará la situación en Sudán del Sur y podría intensificar la rivalidad sobre el territorio y las instituciones", publica 'Foreign Policy'.

Durante más de un año, la principal fuerza de combate, conocida como el ejército Agwelek, luchó del lado del Gobierno, pero en abril de 2015, cuando el mandatario mencionó por primera vez la opción de elevar el número de provincias, sus combatientes se unieron a las fuerzas de la oposición. Tap Koang Toy, un representante de este grupo armado, asegura que si no se revierte la decisión oficial "habrá otra guerra".

Catástrofe humanitaria

La violencia en Sudán del Sur ha provocado más de 10.000 muertes y ha forzado a más de 1,5 millones de personas a huir a las zonas boscosas, 185.000 de las cuales buscaron refugio en las bases de Naciones Unidas. Además, alrededor de 2,4 millones de habitantes de este país africano pasan hambre. 

Por este motivo, Amnistía Internacional ha solicitado al Consejo de Seguridad de la ONU que imponga un embargo total a la entrada de armas en Sudán del Sur. La directora regional de esta organización para África Oriental, el Cuerno de África y los Grandes Lagos, Muthoni Wanyeki, indica que "el acuerdo de paz ha resultado insuficiente" y recuerda que, para la comunidad internacional, "debería ser muy fácil" impedir la entrada de armamento en lugares "donde se emplea de manera reiterada para cometer crímenes de guerra y perpetuar las violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos".