¿Cómo vive uno de los países más felices de América Latina?

La estabilidad política, el gobierno democrático, los niveles bajos de delincuencia y el interés directo de los líderes gubernamentales en las inversiones extranjeras contribuyen al éxito de Costa Rica.

La historia de Costa Rica muestra muchos aspectos interesantes que destacan al país, sostiene en su nuevo artículo para el portal Slon la economista Natalia Volchkova. Por ejemplo, resulta importante el hecho de que desde 1948 en el país no existe el ejército profesional. Después de que Costa Rica obtuviera la independencia de España en 1821, el país enfrentó un siglo de conflictos con sus vecinos, y ya en 1948 sufrió durante unos meses una brutal guerra civil. Uno de los aspectos que dejó esa guerra fue la abolición del ejército profesional.

Los gastos sociales son la clave

Uno de los factores principales del éxito de este país latinoamericano yace en los gastos sociales. De acuerdo con la Constitución de Costa Rica, los gastos en educación no deben ser inferiores al 6% del PIB cada año, y estos gastos son los más altos de Centroamérica. Así, desde el 1980 hasta 2011 las inversiones en educación han crecido del 3,5% al ​​7% de forma continua. Como consecuencia, una buena educación y la salud proporcionan una mano de obra de calidad que puede ofrecer un alto rendimiento y un crecimiento de la economía, señala Volchkova. 

Asimismo, la mortalidad infantil es significativamente inferior a la media mundial, ligeramente por encima del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La esperanza de vida de la población masculina es de casi 80 años, una cifra superior a la media en el mundo y en América Latina.

Actualmente, Costa Rica pertenece al grupo de países con ingresos medio altos, con una renta media de casi 10.500 dólares de PIB per cápita en 2014. Además, Costa Rica, uno de los países más felices de América Latina, tiene un nivel alto de desarrollo de capital humano. Entre otros factores del éxito, la economista destaca además el uso de idiomas: más allá de que el idioma principal es el español, muchos habitantes usan el inglés, que se habla incluso en las provincias más remotas.

Un desarrollo brusco

La economía de Costa Rica pasó rápidamente del "grano de oro" de café al "chip de oro", según el Banco Mundial. Así, en 1996 el 28% de la exportación consistía en frutas y nueces, el 15% en café, té y textiles y el 5% en plantas. Sin embargo, en cuatro años, en 2000, el 35% de la exportación consistía en electrónica. 

Este cambio y diversificación fueron posibles gracias a la llegada al país de la corporación Intel, que buscaba abrir una plataforma nueva en América Latina, hecho que supondría inversiones de entre 300 y 500 millones de dólares. A pesar de que entre los primeros candidatos Costa Rica no era el favorito, pronto los inversores vieron las ventajas que tiene el país para escogerlo para su nuevo proyecto.

La situación política y un crecimiento económico estables para un país en desarrollo fueron acompañados por sus capacidades de adaptarse y solucionar los problemas de una manera rápida y eficaz, destaca Volchkova. Así, la ausencia de personal técnico listo para trabajar se sustituyó por la decisión de crear un programa de educación rápido dedicado a los adultos, mientras una estructura de transporte mal desarrollada y la baja potencia del sistema energético fueron solucionados con inversiones estatales en los respectivos campos.

Hoy en día, el crecimiento de Costa Rica se basa en varios otros pilares, entre los que se destacan la liberalización del comercio y la transformación estructural que se produce después de atraer inversiones extranjeras directas al país. Estos inversores son atraídos por la estabilidad política, el gobierno democrático, los niveles bajos de delincuencia y el interés directo de los líderes gubernamentales, concluye la economista.