Un estadounidense en Siria: "Me siento más seguro en Damasco que en cualquier ciudad de EE.UU."

El neoyorquino Thomas Webber se mudó a Siria hace 41 años para ser profesor de ciencias en un colegio privado. Pese a la guerra civil, no se arrepiente de su elección.

Según los medios estadounidenses, Thomas Webber, de 71 años, podría ser el último ciudadano de Estados Unidos que permanece en Siria, aún en tiempos del sangriento conflicto que, según estimaciones de la ONU, se cobró más de 250.000 vidas el año pasado.

"Me siento más seguro en Damasco que en cualquier ciudad grande de Estados Unidos. Pensarán que estoy loco con este comentario, pero es verdad", comentó el hombre a 'La Tercera'. No obstante, Webber no niega la existencia de los peligros que hay en la capital siria. Hace un año quedó atrapado en un fuego cruzado de disparos de cohetes fuera de su casa.

Webber se trasladó a Siria a los 30 años cuando le ofrecieron un puesto de profesor de ciencias en un colegio privado de Damasco y desde entonces se convirtió al islam y se casó con una siria. Ahora tiene tres hijos, 11 nietos y un bisnieto, y da clases de inglés en el colegio Lycée Français Charles de Gaulle.

Contando sobre la vida en Siria, el hombre señala que pese a los desafíos económicos y la inflación, los precios del combustible son bastante bajos y en la ciudad hay muchas frutas frescas y verduras. Sin embargo, agrega que la relativa tranquilidad de Damasco se ha visto afectada en los últimos meses debido a que los partidos opositores abandonaron las negociaciones de paz en Ginebra y ahora sobre la ciudad se ven aviones a diario.

Además, tanto en Damasco como en Alepo ha aumentado el número de atentados con coches bomba. Cada día el hombre revisa su auto y de vez en cuando se asegura de tener una ruta de escape desde su casa.