El desarrollo de elementos de los temibles 'trenes nucleares' rusos ya está en marcha

Según informó a TASS una fuente del complejo militar industrial ruso, los plazos de la finalización del proyecto Barguzín se concretarán en 2018.

Rusia ha dado ya comienzo al proceso de creación de elementos del sistema de misiles balísticos camuflados en trenes Barguzín (BZhRK), según informó a la agencia TASS una fuente en el complejo militar industrial ruso.

"Se ha elaborado la documentación del diseño, y algunos de los elementos del complejo ya están siendo desarrollados, pero no hay fecha exacta para su creación y adopción", ha precisado la fuente.

Asimismo, ha agregado que los plazos de finalización del proyecto Barguzín se concretarán en 2018.

En diciembre de 2015, una fuente militar rusa dijo a TASS que la finalización del proyecto se había aplazado más de un año, de manera que no se completaría antes de 2020.

Los 'trenes de la muerte'

El proyecto Barguzín, que está siendo desarrollado por el Instituto de Tecnología Térmica de Moscú, se inició en 2012. Consiste en trenes especiales, conocidos como 'trenes de la muerte' o 'trenes fantasma', que transportan misiles balísticos camuflados. 

El nuevo equipamiento será idéntico a un tren de carga, haciendo renacer de este modo los famosos misiles móviles soviéticos Molodets, camuflados en trenes convencionales, aunque la nueva versión será técnicamente muy superior.

Puestos en servicio operacional en 1987, estos trenes parecían convoyes ordinarios de carga, pero en realidad transportaban los temibles misiles RT-23 (o SS-24, según la clasificación de la OTAN). Hasta el año 2005 Rusia contó con 12 trenes de este tipo, con 36 lanzadoras de misiles balísticos, agrupados en tres divisiones: en la región de Kostromá, en la región de Perm y en el territorio de Krasnoyarsk, en Siberia. 

Los antiguos sistemas soviéticos fueron retirados del servicio en acatamiento del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START-II), firmado en enero de 1993 por los entonces presidentes de EE.UU. y de Rusia, George Bush y Borís Yeltsin. El nuevo tratado STAR-III, sin embargo, no prohíbe la creación de nuevos sistemas de misiles, incluyendo los sistemas BZhRK. 

Cada tren estará equipado con seis misiles balísticos intercontinentales RS-24 Yars. La mayor ventaja es su velocidad, ya que un tren puede recorrer una distancia de más de 1.000 kilómetros en un día.