Almagro cumple su amenaza: busca activar Carta Democrática contra Venezuela

En un informe de 132 páginas, el secretario general de la OEA pretende llamar la atención del Consejo Permanente en contra del país suramericano.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha invocado la reunión del Consejo Permanente del organismo para evaluar todos los elementos expuestos en un informe sobre la situación en Venezuela y debatir si se activa la Carta Interamericana Democrática, hecho que sin duda marca un precedente en la historia de la región.

La arremetida de Almagro se publicó a través de una serie de mensajes en su cuenta de la red social Twitter, en la que da por confirmada la amenaza que ha mantenido desde hace meses contra el Gobierno venezolano, aduciendo una "supuesta crisis humanitaria" y avalando señalamientos de la oposición política de la administración de Nicolás Maduro.

De concretarse su activación, Almagro, se convertiría en el primer secretario general en funciones en solicitar y activar este instrumento a un país miembro que, claramente, está en desacuerdo.

Su aplicación al país suramericano traerá consigo una serie de implicaciones de toda índole: social, político, económico y, según algunos especialistas, colocaría a la nación bolivariana a las puertas de una intervención extranjera.

El uruguayo, que lleva un año en funciones, ha protagonizado en los últimos tiempos acalorados enfrentamientos verbales con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, así como con sus representantes, viéndose parcialmente involucrado con actores de oposición del país.

Además, se ha mostrado hostil hacia las políticas del Gobierno venezolano y ha violado en la práctica uno de los principios que rigen las relaciones internacionales de los países, el referido a la "no intervención en asuntos internos". Almagro ha sido receptivo con todos los voceros de la oposición política de Venezuela, especialmente luego de la victoria electoral de éstos en los comicios parlamentarios de diciembre 2015.

Esta posición de Almagro sobre Venezuela y su proceso revolucionario difiere mucho de sus primeros meses como secretario seneral de la OEA. No en vano, en 2015 avalaba el legado dejado por el comandante Hugo Chávez y el proceso de relaciones entre los estados.

Posteriormente, se mostró cada vez más duro y enfiló sus ataques contra Venezuela y hasta su compañero político, el expresidente José 'Pepe' Mujica, marcó distancias con él y le dijo "adiós".

Rechazo en la región

La posición desafiante de Almagro contra Venezuela ha desatado las alarmas en el continente y el rechazo a su actitud poco fiable ante el organismo, que se ha expresado de múltiples maneras. La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA—TCP), la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de Latinoamerica Copal, así como varios gobiernos de la región como Bolivia y Ecuador, se han pronunciado en contra de la aplicación de la Carta a Venezuela y la tildan de nueva agresión dirigida desde Estados Unidos contra su Gobierno y su pueblo.

Las reacciones desde Venezuela no se han hecho esperar. Este lunes, como preámbulo al anuncio de Almagro, el presidente Nicolás Maduro llamó a su pueblo a "movilizarse en contra del injerencismo de la OEA" en el continente.

"¡No a la OEA! Fuera la OEA de Venezuela y de América Latina”, sentenció el mandatario venezolano ante un acto con militares en situación de reserva activa en la capital.

En declaraciones publicadas en el diario Últimas Noticias, el embajador de Venezuela ante la OEA, Bernardo Álvarez, declaró que resultaría ilegal que Almagro sea quien active este instrumento, debido a que no corresponde a un criterio personal "como actor independiente", sino que debe contar con la anuencia de los 34 estados miembros.

Jorge Rodríguez, alcalde de Caracas, ha señalado que, históricamente, la función de la OEA ha servido para dar golpes de Estado en la región y que la actual función de Almagro es trabajar conjuntamente con la oposición de su país para atentar contra el Gobierno de Nicolás Maduro, bajo la figura de la activación de la Carta Interamericana Democrática.

Por su parte, el diputado revolucionario Elías Jaua considera que Almagro ha "distorsionado sus funciones ante la OEA y juega claramente un papel irresponsable que responde a los pedidos de Estados Unidos". "Ojalá no tenga que llevar sobre su conciencia una intervención militar norteamericana sobre Venezuela", dijo en una entrevista concedida al diario uruguayo 'La República' reproducida por el portal telesurtv.net.

Una carta tristemente recordada

En el continente ya existe ejemplo de la aplicación de la carta contra uno de sus miembros. En julio de 2009, luego de una votación extraordinaria, incluido el voto salvado del gobierno de facto producto del golpe de Estado contra Manuel Zelaya, fue aplicada a Honduras y se apartó del organismo. En 2011, luego de una intensa y compleja discusión, Honduras retornaba nuevamente como miembro pleno.

Por Thomas Ramírez Salas