Un informe señala que Reino Unido subestima las amenazas contra sus instalaciones nucleares

Expertos advierten que se trata de una situación "muy peligrosa" que requiere "una rectificación urgente".

Las autoridades de Reino Unido podrían estar subestimando la posibilidad de que se produjeran ataques terroristas contra plantas nucleares, según un informe publicado este domingo por la organización no gubernamental Autoridades Locales Libres de Armas nucleares (NFLA, por sus siglas en inglés) que esboza una serie de cuestiones fundamentales relativas a la seguridad internacional y de Reino Unido, indica 'Herald Scotland'.

El informe sobre seguridad nuclear fue compilado por la NFLA y por David Lowry, un investigador del Instituto de Estudios de Recursos y Seguridad en Cambridge, EE.UU., y antiguo director del Centro Europeo de proliferación de Información en Londres.

"Esta es una situación muy peligrosa que requiere una rectificación urgente", indica Lowry, que acusa a los políticos pro-nuclear de ser "ignorantes" ante los peligros y consecuencias. "Deberían empezar por la lectura de este informe a tiempo", sugiere.

El informe exige la adopción de acciones urgentes por parte del Ejecutivo, ya que -advierte- los gobiernos y las agencias reguladoras pugnan por mantenerse al día mientras crecen y se sofistican las amenazas contra el transporte habitual de materiales nucleares por carretera, por vía ferroviaria, marítima y también aérea.

Entre los principales riesgos señalados por los autores figuran diferentes tipos de ataque dentro de instalaciones nucleares, así cómo la pérdida o el robo de información confidencial, ciberataques, el uso malintencionado de materiales nucleares en tránsito o el vuelo de drones sobre las centrales nucleares.

El informe fue enviado a funcionarios del Gobierno, autoridades locales, organismos reguladores nucleares, servicios de emergencia británicos y también a un sector nuclear más amplio para su revisión.

Un segundo informe de la NFLA elaborado por Ian Fairlie, experto en radiación, se centra en las pastillas de yodo que pueden prevenir el envenenamiento después de un accidente nuclear. Si bien están ampliamente distribuidas en varios países europeos, sólo se les suministra a los residentes que viven en un radio de dos o tres kilómetros de las plantas nucleares en Escocia.