Los militares rusos ya disponen del lanzagranadas más pequeño del mundo

El lanzagranadas Bur es capaz de alcanzar objetivos a más de 900 metros y tiene un potencial destructivo comparable al de un obús de 120 milímetros.

El lanzagranadas portátil más pequeño de mundo forma parte desde finales de junio del equipamiento de las unidades antiterroristas rusas. El arma, denominada Bur y elaborada por la corporación estatal Rostec, mide 74 centímetros de largo y pesa 3,5 kilogramos cuando está cargada con una granada. Su tamaño permite usarlo en cualquier posición, ya sea de pie, arrodillado o tendido.

Este novedoso lanzagranadas está compuesto de dos partes: una carcasa para el propulsor del misil y un dispositivo para el lanzamiento de municiones. Además, se puede equipar con miras o telémetros ópticos. El Bur es capaz de alcanzar objetivos a más de 900 metros y tiene un potencial destructivo comparable al de un obús de 120 milímetros.

"Los diseñadores tenían el objetivo de crear el lanzagranadas más ligero del mundo, que permitiera combatir a cualquier hora del día", comentó al rotativo ruso 'Izvestia' el portavoz de la planta de armas, con sede en la ciudad de Tula, que hizo realidad el proyecto de crear el lanzagranadas más pequeño del mundo.