¿Por qué la ofensiva contra el Estado Islámico en Mosul puede convertirse en una catástrofe?

Mientras las organizaciones humanitarias afirman no estar preparadas para la liberación de la ciudad, el presidente Barack Obama asegura que la ofensiva "está lista para avanzar".

Durante una conferencia de prensa en Nueva York el 19 de septiembre, el presidente de EE.UU., Barack Obama, pronunció un discurso en el que destacó que la ofensiva para tomar Mosul está "lista para avanzar con bastante celeridad" y que EE.UU. está preparado para "ayudar a proporcionar asistencia humanitaria rápida" a Irak.

Según Daniel L. Davis, coronel retirado del Ejército estadounidense y asesor al servicio de 'The National Interest', el primer ministro de Irak, Haider al-Abadi, junto con el presidente Obama están subestimando las dificultades que lleva consigo la liberación de la ciudad. El experto presentó sus argumentos en un artículo para la citada revista. 

Actualmente la ciudad de Mosul, que cuenta con alrededor de 2 millones de ciudadanos, se encuentra bajo el control de 20.000 de terroristas del Estado Islámico. Una vez la operación militar comience en Mosul, acerca de 800.000 refugiados empezarán su éxodo desde la tercera ciudad más grande de Irak, hecho que representa un reto para el Gobierno iraquí y las organizaciones humanitarias.

Falah Mustafa Bakir, ministro de exteriores del Kurdistán iraquí, en una entrevista con Daniel L. Davis ha observado que existe una "crisis humanitaria" en la región, y si la comunidad internacional no toma medidas rápidamente, la situación puede convertirse en una "catástrofe humanitaria". 

Según la información proporcionada por Daniel L. Davis, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) anteriormente este año hizo un llamamiento de emergencia a la comunidad internacional, en el que afirmaron que 284 millones de dólares y al menos 75 días eran necesarios para establecer campamentos para los refugiados, aunque la organización ha obtenido solo 66 millones de dólares. 

Si la ofensiva comienza en los próximos meses, como presuponen los últimos informes estadounidenses, la OCHA no logrará prepararse para el éxodo de refugiados no solo por la carencia de recursos financieros, sino también por la falta de tiempo. En ese caso las predicciones de Mustafa Bakir pueden convertirse en una triste realidad.