La lucha contra el EI, defensa antimisiles y ciberataques: las prioridades del Gobierno de Trump

La Casa Blanca ha oficializado este viernes algunas de las prioridades del Gobierno del nuevo presidente.

Este viernes tras la toma de posesión del presidente de EE.UU., Donald Trump, la Casa Blanca ha publicado en su página oficial la lista de prioridades del Gobierno entrante en sus primeros 100 días.

Entre los planes que incluye el documento se destacan políticas en el ámbito militar, las relaciones exteriores, la economía, el empleo y los tratados comerciales.

El sector energético

En el apartado energético, la Casa Blanca ha destacado su intención de eliminar el Plan de Acción Climática (Climate Action Plan) y el reglamento sobre las aguas de EE.UU. (Waters of the US rule), unas medidas que "aumentarán los sueldos en más de 30.000 millones de dólares a lo largo de los próximos siete años".

La Administración Trump pretende apoyar un programa para utilizar petróleo de esquisto y reservas de gas no explotadas, que tienen un valor estimado de 50 billones de dólares, y pretenden dedicar parte del presupuesto nacional para fomentar la construcción de infraestructuras públicas.

Con esas medidas energéticas, los nuevos gobernantes de EE.UU. pretenden que su país no dependa de las decisiones de la OPEP o de otros países "hostiles a nuestros intereses".

Además, Donald Trump reorientará la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) a "su misión esencial" de proteger el aire y el agua estadounidenses.

La lucha contra el EI y ciberataques

En cuanto a la política exterior, la nueva Administración norteamericana se centrará en los intereses de los ciudadanos y la seguridad nacional estadounidenses y "su mayor prioridad" será "derrotar al Estado Islámico y otros grupos terroristas".

La nueva Administración continuará con la estrategia del expresidente Barack Obama en lo que respecta a las operaciones militares conjuntas con la Coalición y buscará impedir la financiación de los grupos terroristas. Asimismo, ampliará las labores de inteligencia y participará en la guerra cibernética para interrumpir y desactivar la propaganda yihadista.

La defensa antimisiles

La Casa Blanca también ha apuntado que EE.UU. va a desarrollar "un sistema avanzado de defensa antimisiles" para protegerse contra los posibles ataques "de países como Irán y Corea del Norte".

El nuevo Gobierno también ha subrayado su intención de "acoger la diplomacia".

El TPP y el NAFTA

La administración Trump ha indicado la intención de dejar de formar parte del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) y abrir un proceso para renegociar los términos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA).

La Casa Blanca explica que la estrategia comercial vigente "comienza por la retirada de la Asociación Transpacífica y por asegurar que cualquier nuevo acuerdo comercial sea en beneficio de los trabajadores estadounidenses". 

Puestos de trabajo y los veteranos militares

El nuevo Gobierno promete crear "25 millones de nuevos puestos de trabajo para estadounidenses en la próxima década y volver al crecimiento económico anual del 4%". Para lograrlo se pretende bajar los impuestos a los ciudadanos, impuestos a la renta y reducir reglamentos federales que perjudican los empleos.

El nuevo Gobierno ha enfatizado que las reformas empezarán con el despido (cese) de aquellos ejecutivos del Departamento de Asuntos de los Veteranos de EE.UU. que son "corruptos e incompetentes". Además, se pretende modernizar la burocracia y asegurar la mejor ayuda a los veteranos.

El programa 'Obamacare'

Trump ha firmado orden ejecutiva para que agencias federales reduzcan carga financiera del programa 'Obamacare', impulsado por su predecesor en el marco de la reforma sanitaria. De acuerdo con el decreto sobre la salud pública, firmado por el presidente, las instituciones deberían "reducir la regulación" a la espera de la abolición de la reforma, introducida hace seis años.

El destino de los inmigrantes ilegales y el muro

La Casa Blanca ha asegurado que Estados Unidos deportará a los inmigrantes que se encuentren en su territorio de manera ilegal y posean antecedentes penales por delitos violentos.

"Apoyar el fortalecimiento de la ley también supone deportar a los inmigrantes ilegales que tengan antecedentes penales por delitos violentos que se han quedado en el país", ha informado el nuevo Gobierno de Trump.

Además señala que "el presidente Trump está comprometido a construir un muro fronterizo para detener la inmigración ilegal, para detener a las pandillas y a la violencia y para detener las drogas que infestan a nuestras comunidades".