Barcelona, ¿protección del bienestar de los ciudadanos o ataque a la actividad turística?

El pleno del Ayuntamiento ha aprobado el plan que regula los alojamientos turísticos en la ciudad.

Tras más de un año de negociaciones con los diferentes partidos políticos, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha conseguido los apoyos necesarios para sacar adelante el plan que regula los alojamientos turísticos en toda la ciudad. 

Así, con los votos a favor de los concejales del gobierno de Barcelona en Comú y PSC, junto con Esquerra Republicana, el pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha probado el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (Peuat). Por su parte, los grupos de CIU, Ciutadans y PP han votado en contra, mientras que la CUP se ha abstenido.

División de la ciudad en cuatro zonas

Con el nuevo plan, la ciudad queda dividida en cuatro zonas turísticas. En cada una de ellas, según informa el Ayuntamiento, se han tenido en cuenta "la distribución de los alojamientos en su territorio, la proporción entre el número de plazas que se ofrecen y la población residente actual; la relación y las condiciones en que se dan determinados usos, la incidencia de las actividades en el espacio público y la presencia de puntos de interés turístico".

Los defensores de este plan justifican su implantación por la necesidad de aligerar la presión turística sobre la ciudad, dar respuesta a la demanda ciudadana y hacer sostenible el turismo, entre otros. Sin embargo, los que se oponen a su puesta en práctica, destacan que la iniciativa supondrá un importante freno al crecimiento económico y la creación de empleo.