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Lo que hacen estos fotógrafos ciegos demuestra que no hay nada imposible

Publicado: 23 feb 2017 14:08 GMT | Última actualización: 25 feb 2017 19:01 GMT
Lo que hacen estos fotógrafos ciegos demuestra que no hay nada imposible

¿Qué es necesario para ser un buen fotógrafo? ¿Tener 'buen ojo'? ¿Tener una 'visión fotográfica'? Pero, ¿qué pasa si el fotógrafo es ciego o apenas puede ver?

Desde la creación de la cámara fotográfica y la divulgación del primer daguerrotipo, la fotografía siempre ha estado relacionada al ámbito de lo visual. 

No obstante, con este artículo nos gustaría desbancar el mito de que para crear unas verdaderas obras de arte fotográficas es imprescindible la vista.

La "historia bíblica" de Sonia Soberats 

Wanadi Siso, el poster del documental 'El laberinto de lo posible'

"¿Has escuchado la historia bíblica acerca de los siete años de abundancia y siete años de tragedia? Eso me pasó a mí". La reconocida fotógrafa venezolana Sonia Soberats nunca se había dedicado a la fotografía antes de perder la visión a raíz de un glaucoma complicado por una depresión severa.

En 1986, Sonia vivía en Nueva York como muchas madres solteras inmigrantes, tenía dos empleos y cuidaba a sus dos hijos. Sin embargo, un día su vida comenzó a desmoronarse: primero le diagnosticaron un cáncer de ovario a su única hija, y dos años después, la familia recibió la dura noticia de que su hijo padecía la enfermedad de Hodgkin. Su hijo falleció en 1991; tres años más tarde murió su hija. Entre esas muertes, Sonia perdió la vista.  

A pesar de todo, Soberats comenzó a tomar clases de fotografía en la fundación Visión, dedicada a la formación de invidentes, junto con otras personas con discapacidad o ciegas que utilizan este arte como un medio de terapia y de expresión. En la fotografía encontró consuelo; la fotografía le regaló una segunda vida.

Su arte no consiste en captar un momento decisivo, sino en una planificación cuidadosa y la imaginación. En la completa oscuridad del estudio, con la ayuda de un asistente vidente, organiza a sus modelos, preguntando y utilizando el tacto para sentir todos los aspectos de la imagen y obtener una idea de con qué va a trabajar.


“Entras en la imagen y se te olvida lo que te rodea, y que estás ciego”.
Sonia Soberats


A continuación, Sonia Soberats le pide a su asistente abrir el obturador y lo deja de ese modo entre dos minutos a una hora, mientras ella juega con la imagen, iluminando los detalles con diversas fuentes de luz, como linternas o luces de Navidad. A veces, puede trabajar con la imagen durante horas.

"Entras en la imagen y se te olvida lo que te rodea, y que estás ciego", explicó Soberats a 'The New York Times'.  

A las personas videntes les puede parecer extraño que esta fotógrafa dedique tanto tiempo a un arte que no puede apreciar en su totalidad, pero Sonia asegura que saborea su trabajo a través de los ojos de los demás.

"Cuanto más difícil es la foto, más interesante y más gratificante es cuando la completas y es buena", relata Soberats, agregando que "ser capaz de realizar y obtener algo que al final todo el mundo elogia, es muy satisfactorio".

"Me sorprendió que la mente humana pueda hacer lo que quiera si trabaja en ello", confiesa Soberats, que también es miembro del colectivo Seeing With Photography.

'Viendo con la fotografía' y la pintura de luz

El colectivo Seeing with Photography (Viendo con la fotografía) es un grupo con sede en Nueva York que reúne a fotógrafos totalmente ciegos, discapacitados visuales y videntes, que comparten la conciencia sobre la pérdida de la visión.

Estos fotógrafos, que ya han exhibido sus trabajos en todo el mundo, utilizan la técnica conocida como la 'pintura de luz'.

Trabajan con la ayuda de asistentes videntes que enfocan y encuadran el marco de la cámara dirigidos por el artista ciego. Luego, en un cuarto oscuro, dejan el obturador de la cámara abierto mientras 'pintan' con la luz al modelo, poco a poco, con la ayuda de una pequeña linterna, en vez de tomar instantáneas. 

Los artistas no utilizan la alteración digital de sus imágenes: el efecto de las distorsiones luminosas, formas borrosas o brillantes en sus obras es el resultado de la técnica que emplean. 

"También soy un artista. Un artista visual"

El fotógrafo Steven Erra, otro miembro de Seeing with Photography Collective, se enteró de que tenía una enfermedad degenerativa del ojo en 1979, cuando estaba a punto de obtener su título en Bellas Artes en la Escuela de Diseño Parsons (EE.UU.). Le dijeron que perdería su vista dentro de 20 años.

Ahora, aún puede ver, aunque solo en una muy pequeña área central de la vista y con la luz brillante. Steven tiene una 'visión de túnel', conocida como retinitis pigmentosa, pero odia esa palabra, "demasiado elegante" para una enfermedad tan devastadora, que va progresando con el tiempo.

Sin embargo, cuando se enteró de su enfermedad, no dejó la fotografía: se unió a una clase de fotografía para personas ciegas y con problemas de vista. Fue este grupo de personas que, finalmente, dio lugar al colectivo Seeing With Photography y fue allí donde Steven aprendió la técnica de la 'pintura de luz', gracias a su profesor Mark Andrés.

A Steven no le gusta la definición estándar 'problemas de visión', pues esas palabras implican la falta de visión, quitándole a uno su visión individual, interior.

"Me imagino que no soy un fotógrafo típico, siendo legalmente ciego", admite Steven pero, asegura, "también soy un artista. Un artista visual".

"Disfruto de que alguien disfrute de mis fotos"

A Victorine Floyd Fludd le encanta cocinar, bailar, cantar, coser…y tomar fotos. Esta última actividad le gusta desde que vivía en Antigua, lugar donde nació.

A los 26 años, cuando se quedó totalmente ciega a causa de la diabetes, pensó que nunca más podría volver a hacerlo. Sin embargo, después de mudarse a Nueva York también comenzó a tomar clases de fotografía con Mark Andrés.

Aunque no puede ver las fotografías que hace, utiliza el sonido y el tacto para concentrarse, y pide a sus modelos que hablen con ella para poder medir la distancia y componer su fotografía.

Fludd una vez declaró: "A pesar de que no puedo ver las imágenes, disfruto de que alguien las disfrute".

"Vemos con nuestro cerebro"

Seeing with Photography es uno de los colectivos más importantes de fotógrafos invidentes, pero no el único. Así, la idea de 'ver sin ver' es crucial para Gina Badenoch, fotógrafa y fundadora de la organización mexicana Ojos Que Sienten, que "alienta a las personas ciegas a conectarse con el mundo de los videntes utilizando el lenguaje de la fotografía".

Según relató Badenoch a 'The Guardian', cuando lanzó el proyecto la gente pensaba que estaba loca e "incluso ahora, diez años después, cuando conocen el proyecto, creen que es una idea imposible".

La fotógrafa mexicana explica que esto pasa porque muchos "tienden a centrarse en la vista como la única manera de producir y disfrutar de una imagen", cuando en realidad "el proceso de creación de una fotografía también implica sentimiento, historia, percepción".

"Cuando escuchas la radio o lees un libro, también creas imágenes en tu mente, porque vemos con nuestro cerebro. Lo mismo sucede con las personas ciegas: a través de la percepción de su entorno crean imágenes", detalla.


“El proceso de creación de una fotografía también implica sentimiento, historia, percepción”.
Gina Badenoch


Mickel Smithen, un bailarín y fotógrafo británico, realiza imágenes provocadoras de los cuerpos en movimiento. También es ciego, pero sus fotos captan el sentido del movimiento, el ritmo y la expresión.

Smithen se dedicó en serio a la fotografía después de un curso de FotoVoz, una organización que utiliza la narración visual digital para dar una plataforma de expresión a los grupos "marginados y desfavorecidos".

Este galardonado artista "ve el mundo como bailarín", y como bailarín se lanzó al mundo de la fotografía atraído por "la captura de las formas y el movimiento" de sus compañeros de baile.

Muchas historias

Son muchas las historias increíbles de cómo un invidente no solo puede llevar una vida 'normal', sino demostrar con su ejemplo que no hay límites para el arte y que para la fotografía lo que importa es la visión interior, la imaginación y la pasión. Muchas de estas historias han sido reflejadas en el nuevo libro 'The Blind Photographer', que se publica en septiembre y que presenta el trabajo de más de 50 fotógrafos ciegos y deficientes visuales.

El fotógrafo británico Martin Parr describe el libro como "una revelación", y señala cómo los fotógrafos ciegos "capturan una sensación del mundo y su relación con él a través de la fotografía, que a menudo es tan elegante y convincente como la de los fotógrafos videntes".

Esa sensación del mundo puede ser poética, como en paisajes oníricos del conocido filósofo y fotógrafo esloveno Evgen Bavcar; observacional, como en la foto de una joven pareja besándose en un parque, de la fotógrafa Ana María Fernández; o se puede expresar conceptualmente, como en el poema visual erótico de Gerardo Nigenda.

¿Cómo 'ven' los invidentes?

¿Cómo un fotógrafo ciego logra 'ver' y transformar el mundo en imágenes que, en el caso de la ceguera total, nunca verá?

Los fotógrafos con discapacidad visual pueden utilizar sonidos, olores, e incluso tocar para guiar a sus cámaras. Muchos de ellos trabajan con asistentes videntes, mientras que otros emplean la tecnología digital de última generación.

Por ejemplo, una nueva aplicación para cámaras de 'smartphones', desarrollada en la Universidad de California en Santa Cruz, permite a los fotógrafos con problemas de visión utilizar el gesto de deslizamiento hacia arriba en vez del botón de disparo, que muchos encuentran difícil de localizar. Además, la aplicación utiliza la tecnología de reconocimiento facial; anuncia el número de caras en un marco a través del altavoz del teléfono y también ayuda al fotógrafo utilizando instrucciones de audio.

Sin embargo, aunque la tecnología digital ha hecho que el proceso práctico de fotografía sea más accesible para deficientes visuales, también tienen que depender en cierto grado de la ingenuidad y el instinto.

"Yo a veces doy señales vocales a la gente que estoy fotografiando", cuenta Tanvir Bush, una de los fotógrafas que aparecen en el libro 'The Blind Photographer'. Bush, que sufre de retinitis pigmentosa, utiliza marcas en el suelo para sus modelos y para ella, "como lo haría si estuviera dirigiendo a actores en una película"; y cuando toma fotos en la calle, tiene que "confiar en la cámara como una extensión de ella misma".

Alberto Loranca, otro artista presentado en el libro, utiliza la trigonometría para componer sus imágenes. Loranca es capaz de distinguir entre la luz y la sombra y utiliza esa capacidad para calcular dónde colocar su cámara y qué configuración debe utilizar.

Cada uno de estos artistas ha elegido o ha creado su propia manera de 'ver', pero a todos los une su pasión por la fotografía y el conocimiento de que nada es imposible si se ama el arte. Al fin y al cabo, según recuerda Evgen Bavcar, "el lugar de nacimiento de la fotografía es la oscuridad, es el cuarto oscuro".

En la elaboración de este artículo se han utilizado archivos multimedia de The Seeing With Photography Collective
Preparado por María Lekant e Iván Sérbinov

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