El 'autobús del odio' de una ONG ultracatólica que recorre Madrid contra los niños transexuales

"Nos parece muy grave que se esté inculcando a nuestro hijos la ideología de género y los dogmas del lobby homosexual en las escuelas", asegura HazteOir.

"Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo". Este es el mensaje contra la transexualidad en los colegios que se puede leer en un autobús de la asociación ultracatólica HazteOir que recorre desde el lunes las calles de Madrid.

Según la asociación el objetivo de esta campaña es promocionar el libro "¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijos en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual", del que ya han repartido 100.000 ejemplares en colegios. Con su difusión, HazteOir quiere denunciar las leyes que se han aprobado en varias comunidades autónomas y que, según la asociación, pretenden "imponer la diversidad sexual obligatoria entre los menores, vulnerando la libertad de educación y el derecho fundamental de los padres a educar a sus hijos".

La publicación, cuya portada es un fotomontaje en el que dos niños hacen el saludo fascista a una bandera arcoíris (en la foto original los niños saludan a una pintada de Franco), defiende que las normativas por la diversidad sexual premian "la conversión de individuos en homosexuales" mientras que relegan a los heterosexuales a ciudadanos de "segunda categoría".

"Nos parece muy grave que se esté inculcando a nuestro hijos la ideología de género y los dogmas del lobby homosexual en las escuelas, desde los medios de comunicación, la publicidad… Y que por tanto se esté vulnerando el derecho que tenemos como padres de educar a nuestros hijos conforme a nuestra conciencia", ha asegurado en rueda de prensa su presidente, Ignacio Arsuaga.

La campaña, rebautizada como "el autobús del odio", ya ha sido denunciada por la asociación LGTB Arcópolis y ha provocado la indignación de los ciudadanos e incendiado las redes sociales, al considerar que el mensaje que se difunde es un ataque directo contra los niños transexuales.

También han sido numerosos los políticos que se han sumado a las muestras de repulsa.