Tribunal de la UE: "Los empleadores pueden prohibir el uso de símbolos religiosos visibles"

Se trata del primer caso de este tipo juzgado por el máximo tribunal de la UE.

El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (TJUE) ha dictaminado que los empleadores pueden prohibir a su personal llevar símbolos religiosos visibles en el trabajo, informa 'The Telegraph'. Se trata del primer caso de este tipo juzgado por el máximo tribunal de la UE.

Dos empleadas despedidas por no quitarse el velo

Así, el TJUE ha resuelto los casos de dos empleadas en Bélgica y en Francia que fueron despedidas después de que se negaran a quitarse el velo en el trabajo.

En el primer caso, una mujer belga que trabajaba como recepcionista de G4S Secure Solutions, que tiene una prohibición general en el uso de símbolos religiosos o políticos visibles, fue despedida por negarse a quitarse su atuendo religioso. En el segundo, un consultora de tecnologías de la información francesa fue despedida cuando se negó a quitarse el velo después de que un cliente se quejara.

"Una regla interna de una empresa que prohíba el uso visible de cualquier signo político, filosófico o religioso no constituye una discriminación directa", ha indicado el tribunal en un comunicado.

Este fallo se produce en vísperas de las elecciones holandesas, en las que la inmigración musulmana ha sido uno de los temas centrales. El velo islámico es un tema polémico en varios países europeos, con numerosos casos de supuesta discriminación contra mujeres musulmanas surgidos en los últimos meses.

Debate por la libertad religiosa

La responsable de asuntos sociales del partido político español de extrema derecha VOX, Rocío Monasterio, considera la esencia de esta decisión radica en la prohibición potencial del velo, que es "un símbolo de sumisión de la mujer que no se debe permitir" y afirma que este fallo "no va a castigar a ninguna persona por su preferencia religiosa".

Sin embargo, el representante de la plataforma Musulmanes contra la Islamofobia, Miguel Ángel Pérez, considera que esa decisión judicial castigaría a la mujer musulmana con su exclusión del mercado laboral, con lo cual se trata de un punto de partida para que las empresas "redacten sus reglamentos internos prohibiendo el empleo de estas mujeres" y estigmaticen "aún más" a la comunidad islámica de Europa.