¿Una reelección en veremos? Lo que hay detrás de la crisis política en Paraguay

A cinco días de los violentos sucesos en Paraguay, se desentrañan las razones de la crisis política en un país que irá a elecciones presidenciales el próximo año. ¿Reelección, conflicto de derecha o protesta social?

La noticia sorprendió a la opinión internacional. Mientras la Organización de Estados Americanos (OEA) debatía la aplicación o no de la Carta Democrática contra Venezuela, Paraguay ardía.

El viernes pasado, el Congreso fue incendiado por cientos de manifestantes con saldo de un muerto y decenas de heridos. Las primeras versiones de la prensa alegaban que la razón de la protesta era la aprobación -a puerta cerrada- de una enmienda constitucional que permite la reelección presidencial. Pero, ¿qué hay detrás de esos hechos?

"Hay mucha desinformación sobre Paraguay porque la mayoría de los medios están controlados por la oligarquía", dice a RT el senador paraguayo del frente Guasú ante el Mercosur, Ricardo Canese. Y adelanta: "acá lo que hay es una fractura interna de la derecha y el deseo de impedir que Fernando Lugo sea electo como presidente".

¿Bloquear a Lugo?

"Los días después de los incidentes se sienten extraños, aún muy tensos, la indignación ciudadana es masiva, tanto por el actuar descarado de las autoridades políticas de turno al impulsar un proyecto ilegal e inconstitucional como por la brutalidad policial y los destrozos ocasionados por las protestas", cuenta a RT el fotógrafo paraguayo Marcelo Encina.

Este miércoles, el gobierno del presidente Horacio Cartes convocó a una mesa de diálogo con la oposición para tratar de llegar a acuerdos que permitan solventar la crisis política. Sin embargo, la reunión finalizó sin avances ni la presencia del partido Liberal, principal impulsor de las protestas.

Los liberales alegan que la enmieda, aprobada por 25 legisladores, es "ilegal". Esa modificación en la Constitución permitiría a Cartes presentarse a los comicios presidenciales de 2018 y también abriría la puerta al ex mandatario Fernando Lugo, quien fue destituido en 2012 luego un juicio exprés calificado por la comunidad internacional como un "golpe parlamentario", lo que le valió a Asunción su suspensión como miembro del Mercado Común del Sur (Mercosur).

El conservador Cartes y el progresista Lugo, aunque están en bandos políticos contrarios, esta vez coinciden en la intención de aprobar la enmienda. Pero un fracción de la derecha, encabezada por el partido Liberal, pretende bloquear esa iniciativa.

"Lo que queda en evidencia es el quiebre en la oligarquía, una parte de ella -que se niega a la reelección- fue la que provocó la violencia, apoyada por la embajada norteamericana, con el único objetivo de impedir que el Frente Guasú vuelva al gobierno y así garantizar que sean ellos los que continúen en el poder", asegura Canese. Luego, aclara: "Nosotros seguimos siendo críticos a Cartes".

Violencia y represión

Pero más allá de la pugna política, el asesinato de un dirigente liberal por parte de las autoridades ha puesto en tela de juicio al gobierno de Cartes. El mandatario destituyó al ministro de Interior y al jefe de la policía pero eso no ha bajado el punto de ebullición del conflicto: "a mi parecer fue un gesto puramente simbólico, no creo que en absoluto sea suficiente", considera Encina.

"El actuar de la policía, desde tiempos dictatoriales, es siempre abusivo, prepotente y violento", agrega el fotógrafo, para quien no resulta "sincero" el llamado a diálogo hecho por el mandatario ni plausible la propuesta de enmienda porque, dice, "la Constitución no cambió ni una sola letra desde 1992 y el mandato del presidente es de cinco años improrrogables".

Entre los heridos por la represión de la policía está el diputado liberal Edgar Acosta, quien fue operado ayer en Brasil luego de haber recibido disparos de perdigones en la cara. 

¿Qué dice la Constitución?

El argumento del Frente Guasú para defender la enmienda es que esa decisión debe ser sometida al voto popular. De acuerdo al artículo 290 de la Carta Magna paraguaya, una vez que el texto tenga el aval de las Cámaras del Congreso, se envía al "Tribunal Superior de Justicia Electoral para que, dentro del plazo de ciento ochenta días, se convoque a un referéndum. Si el resultado de éste es afirmativo, la enmienda quedará sancionada y promulgada, incorporándose al texto constitucional".

"Lo que está buscando una parte de la oligarquía es impedir por todos los medios que el pueblo se pronuncie, que se consulte al pueblo, que es la principal autoridad", sostiene Canese. Para él, uno de los grandes interesados en obstaculizar el referendo es EE.UU.

Cartes, por su parte, ha dicho que irá a la mesa de diálogo sin retirar la enmienda. La decisión ha resultado polémica porque años atrás el mandatario dijo que no tenía ningún deseo de reelegirse: "La Constitución Nacional no permite reelección. Si vamos a gastar tiempo en lo que no nos permite, estaremos deshonrando nuestro compromiso que asumimos", dijo en 2016.

Reacción internacional

La zozobra y violencia desatada desde el viernes pasado no dejaron indiferente a la comunidad internacional. Ayer, el presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo al respecto: "Congreso paraguayo convulsiona a su pueblo. Sr. Luis Almagro, Secretario General de la OEA, ahora, ¿habrá Carta Democrática para Paraguay?

Las declaraciones de Morales no son fortuitas. En momentos en que varios países del ente hemisférico han querido promover sanciones en contra del gobierno venezolano por los conflictos que tiene con la oposición en el Parlamento, el mandatario boliviano cuestionó el doble rasero de la organización.

Para el internacionalista Luis Quintana, esa actitud laxa de la OEA para con Paraguay obedece a que "ese país tiene un gobierno de derecha que está alineado con los intereses de EE.UU. mientras que en Venezuela hay una revolución que significa una piedra de tranca para el avance de los planes neoliberales en la región, por eso es que la asedian".

Quintana, no obstante, defiende el derecho de los Estados a resolver sus conflictos internos sin injerencia extranjera: "Si Paraguay busca sus mecanismos internos para zanjar su crisis, la OEA no debería inmiscuirse. Ahora, lo que hay que ver es por qué el diálogo de ellos sí les resulta legítimo, pero el de Venezuela no. Las reglas deberían aplicar para todos".

Nazareth Balbás