La OTAN pone a prueba sus tanques de guerra en una competencia: EE.UU. no fue el vencedor

Las misiones de entrenamiento incluyeron la identificación y la destrucción de vehículos enemigos, así como la medición y la restauración de los daños ocasionados.

Entre el 7 y el 12 de mayo, el polígono militar de la localidad alemana de Grafenwohr fue escenario de la segunda edición del Desafío de Tanques de Europa (del inglés Strong Europe Tank Challenge), que contó con la participación de 6 países miembros de la OTAN y países socios: Austria, Alemania, Francia, Polonia, Ucrania y EE.UU.

Los equipos mostraron sus habilidades en defensa y ataque a través de 12 tareas específicas de simulación en el campo de batalla, que incluían la identificación de objetivos enemigos y su destrucción, así como la evasión de fuego directo, ataques químicos y explosivos instalados en tierra.

Los equipos participantes debieron demostrar sus habilidades para medir y recuperarse de los daños ocasionados. La precisión de las maniobras fue un factor fundamental para determinar al ganador de esta competición, que concluyó con una carrera del equipo fuera del vehículo y un combate con pistola.

Los importante es participar

El equipo austríaco se proclamó vencedor de este evento con su tanque Leopard 2A4. En segundo lugar se ubicó el equipo alemán, que utilizó un Leopard 2A6, mientras que el tercer puesto fue para el equipo estadounidense, que participó con un M1A2 Abrams.

Por su parte, Ucrania utilizó un modelo actualizado del tanque soviético T-64, mientras que los franceses usaron una máquina Leclerc de fabricación propia.

"Aunque se trate de una competencia, no importa quién gane", asegura el sargento mayor David Glenn, oficial del 7.° Ejército de Entrenamiento de EE.UU. en Europa. "Se trata de entrenamiento, compañerismo, de espíritu de equipo e integración", destaca Glenn.