¿A punto de estallar? Conozca tres riesgos de entrar en la burbuja del bitcóin

La criptomoneda más fuerte ya ronda los 2.500 dólares, y su crecimiento no da signos de detenerse.

El bitcóin, la criptomoneda más célebre, ya se sitúa cerca de los 2.500 dólares. Sin embargo, el crecimiento de esta moneda virtual no ha sido lineal: en noviembre de 2013 había superado los 1.000 dólares, pero hace solo seis meses su valor rondaba los 700, fenómeno que está siendo estudiado por expertos.

"Aunque el precio del bitcóin puede parecer aleatorio, realmente es solo una serie de miniburbujas", indica Aaron Lasher, director ejecutivo de la cartera de bitcóin Breadwallet. El experto apunta a que, históricamente, el precio de la criptomoneda llega a un punto máximo en el que 'estalla la burbuja' para dar paso a la siguiente.

"Como puede ver, hay una posibilidad muy real de que el patrón de finales de 2013 esté a punto de repetirse. Si esto sucede, en los próximos meses usted llegará a ser testigo de la cuarta 'burbuja bitcóin' oficial", anuncia el director ejecutivo.

Entre bajo su propio riesgo

Lasher prevé que la actual burbuja "podría alcanzar los 10.000 dólares por bitcóin". Sin embargo, antes de aventurarse a buscar sus criptomillones, tenga en cuenta que divisas como el bitcóin se rigen por unas leyes económicas donde no todos pueden salir ganando.

1) Muchos bitcoines le pueden atar las manos: cambiar bitcoines por efectivo es al día de hoy una tarea fácil, pero vender grandes cantidades de esta moneda puede ser algo verdaderamente difícil. Sobre esto advierte 'The Economist' presentando el ejemplo de Bitfinex, la plataforma de comercio de bitcoines más grande del mundo, que desde principio de año ha tenido serios problemas para pagar en moneda real a sus titulares de cuenta ante el ascenso del valor de la criptomoneda.

2) En caso de problemas, ¿a quién acudir?: con excepciones como Japón, que en abril reconoció al bitcóin como un método legal de pago, la criptomoneda no cuenta con un respaldo legal de forma generalizada. Así, si por ejemplo las denominadas Ofertas Iniciales de Monedas (ICO, por sus siglas en inglés) —medios no regulados que proveen financiación a empresas por medio de criptodivisas— deciden desaparecer con todos sus fondos, nadie podría llevarlas a juicio.

3) Si rueda cuesta abajo, no hay frenos: ante ese tipo de actividades 'fraudulentas' la confianza en el sistema puede disminuir, y se puede dar una reacción en cadena de venta de bitcoines. Al ser un sistema descentralizado sin entidad reguladora, y tomando en cuenta las dificultades de obtener dinero real a cambio, los precios de la criptomoneda se desplomarían rápidamente en perjuicio de muchos.