X

Mensaje a RT

Nombre * Error message here
Correo electrónico * Error message here
Su comentario *
1 800 Error message here
feedback
Todas las noticias
Imprimir https://es.rt.com/5br6

"Bombón es un dulce esponjado de azúcar. No una mujer": una editorial pone el ejemplo en México

Publicado: 30 ago 2017 15:27 GMT

Manoseos, comentarios ofensivos, miradas lascivas, son parte del día a día de muchas de nosotras en las calles.

"Bombón es un dulce esponjado de azúcar. No una mujer": una editorial pone el ejemplo en México
Imagen ilustrativa
Carlos Jasso / Reuters
Síguenos en Facebook

Manoseos, comentarios ofensivos, miradas lascivas, son parte del día a día de muchas de nosotras en las calles. Algunas hemos optado por modificar nuestro vestuario, horarios y las zonas donde convivimos debido a la inseguridad, algo que por supuesto va contra nuestros derechos más básicos.

La abogada Karla Micheel Salas, especialista en derechos humanos, señala que la sociedad debe dejar de "dulcificar" el acoso callejero como lo son los piropos, ya que es una manifestación de violencia sexual.

 

Por eso cuando muchas vimos en el Metro de la Ciudad de México: "Falda, una prenda femenina que debería usarse sin miedo", recordamos que efectivamente muchas hemos limitado el uso de cierto tipo de ropa debido a las agresiones de las que somos víctimas en las calles y en el transporte público.

La campaña #AcosoNo #NoEsLoMismo de la editorial Larousse ha hecho eco en México con un fin lúdico y al mismo tiempo de concientización sobre la violencia sexual y el acoso en las calles.

 

Con frases como "No es no", "Repulsión: lo que provocas cuando acosas a alguien" o "Bombón es un dulce esponjado de azúcar. No una mujer.", la editorial introdujo su campaña en muchos espacios públicos y se puede ver en lugares como el Metro y Metrobús en la Ciudad de México.

De acuerdo con la Encuesta del INEGI 2016, casi el 39% de las mexicanas hemos sufrido de violencia en las calles, parques, transporte público, y de estos casos más del 65% son de carácter sexual: piropos ofensivos, intimidación, acecho, abuso sexual, violación e intento de violación. La Ciudad de México es además la entidad que tiene el mayor porcentaje de casos.

"Tenemos derecho a andar libres y sin miedo en el espacio público. Lo menciono porque las mujeres culturalmente —directa o a través de mensajes velados de medidas de seguridad— se nos ha culpabilizado de las agresiones que sufrimos en las calle o en el transporte público. Por ejemplo: por nuestra ropa de vestir, por la hora, por no ir acompañadas de un hombre, etc. Entonces nosotras hemos restringido nuestro derecho a la libre circulación. Es importante que las mujeres y las niñas dejemos de responsabilizarnos por el acoso, el responsable siempre es el agresor", dice la abogada y también activista.

Es preocupante cómo nos hemos acostumbrado a las agresiones sexuales en muchos ámbitos de la vida. El caso de la bloguera Plaqueta, que denunció a un taxista que le dijo 'guapa', es uno de los ejemplos que más han polarizado a la sociedad en las redes sociales. Por un lado estaban quienes defendían su derecho a 'halagar' a una mujer, e incluso mujeres que también defendían esta práctica, siempre y cuando se hiciera "con respeto"; y por otra quienes señalan que es acoso y violencia, aunque no sea una palabra aparentemente ofensiva. 

En México se normalizaron muchas de estas prácticas en contra de las mujeres, como la que denunció la bloguera. Sin embargo, muchas veces olvidan quienes suelen lanzar 'piropos' que nosotras no les preguntamos ni queremos saber su opinión, y que no es lo mismo recibir un comentario de un familiar o amigo que de un desconocido.

El tema que debe llevarnos a la reflexión es que desde las acciones que parecen más simples, como los piropos callejeros, nos cosifican a partir de algo externo y sexual, lo que finalmente es una agresión que tiene escalabilidad.

Cuando recordamos declaraciones como la del recién fallecido líder estudiantil del 68 Marcelino Perelló, quien decía que "si no hay verga, no hay violación", o cuando se culpa a una mujer de ser violada o agredida por cómo estaba vestida, sabemos de dónde viene la misoginia y la normalización de la violencia en contra de las mujeres, y que aún nos falta mucho qué hacer para combatirlas.

Este tipo de campañas vienen a ser muy reconfortantes, nos ayudan a concientizarnos y a entender que en esta lucha por nuestros derechos tenemos que trabajar como sociedad para desligarnos del machismo que nos ha marcado.

Adriana Buentello

Etiquetas:

¿Cree usted que Corea del Norte presenta una amenaza nuclear a la comunidad internacional?

Deje su opinión »

Últimas noticias