"Sin pruebas": Ordenan a agencias gubernamentales de EE.UU. prescindir de productos de Kaspersky Lab

La empresa rusa de 'software' asegura que las acusaciones del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense carecen de "evidencia creíble" y afirma no tener lazos con gobierno alguno.

El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés) ordenó a todas las agencias gubernamentales de su país "desarrollar planes para eliminar" de sus sistemas de computación, cuanto antes, los "productos, soluciones y servicios de seguridad informática" producidos por Kaspersky Lab, el mayor proveedor ruso de seguridad cibernética y antivirus.

En una Directiva Operativa Obligatoria, el DHS llamó "a los departamentos y agencias a que identifiquen cualquier uso o presencia de productos de Kaspersky en sus sistemas de información" y los instó a "desarrollar planes detallados para eliminar y descontinuar el uso presente y futuro de sus productos". La resolución concedió un plazo de 90 días para cumplir esas instrucciones.

La decisión, afirmó el ente estatal, se basa en evaluaciones de los "riesgos de seguridad presentados por el uso de productos Kaspersky en los sistemas de información federales". Sostiene asimismo que dichos productos podrían ser "explotados por actores cibernéticos maliciosos para comprometer esos sistemas de información".

Las autoridades estadounidenses también creen que "ciertos directivos de Kaspersky" podrían tener vínculos con la inteligencia rusa y otras agencias gubernamentales, lo cual daría oportunidad para que la seguridad nacional estadounidense se vea "comprometida". DHS no proporcionó ninguna evidencia que confirmara sus afirmaciones.

"Datos falsos e inexactos"

Kaspersky Lab ha optado por asumir la medida como una oportunidad para "presentar una respuesta escrita" y "mitigar las preocupaciones" del Departamento de Seguridad Nacional.

En respuesta a la orden del DHS, la compañía afirmó en un comunicado que se propone seguir trabajando con las autoridades de EE.UU., y se mostró segura de que la investigación confirmará la falta de fundamento de las incriminaciones que se le hacen. "Las acusaciones contra Kaspersky están basadas en datos falsos e inexactos, no se presentan evidencias creíbles", reza el comunicado de la empresa.

Kaspersky Lab no tiene lazos políticos con ningún Estado

"Dado que Kaspersky Lab no tiene lazos políticos con ningún Estado en el mundo, estamos extremadamente decepcionados por la decisión del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. Obviamente, la compañía proporcionará toda la información necesaria para confirmar que esta decisión no tiene fundamento", indicó el servicio de prensa de la empresa.

En los últimos meses, Kaspersky Lab ha sido objeto de un creciente escrutinio por parte de las agencias de seguridad de EE.UU. A finales de junio, el Comité de Servicios Armados del Senado de EE.UU. propuso prohibir a los integrantes de sus Fuerzas Armadas el uso de productos de la compañía rusa, siempre por razones de seguridad.

Por su parte, la empresa, que es uno de los líderes mundiales en desarrollo de 'software' antivirus y opera en aproximadamente 200 países, ha negado repetidamente todas las acusaciones de supuestos vínculos con el Gobierno ruso y afirma ser víctima de una batalla política. Yevgueni Kaspersky, su fundador, manifestó incluso su disposición a revelar el código fuente de su software al Gobierno de EE.UU., para disipar toda sospecha sobre su supuesta cooperación con el Kremlin.

Nuevo nivel de "rusofobia"

La decisión de EE.UU. de restringir el uso de productos de Kaspersky Lab pospone las perspectivas de recuperación de la cooperación entre los dos países y es extremadamente lamentable, afirmó la Embajada rusa en Washington.

"Observamos con preocupación los informes diarios del frente rusófobo en EE.UU. (...) Ahora incluso han empezado a convertir la rusofobia en competencia desleal en el campo de la informática y a influir en los mercados de los productos de software", reza un comunicado de la misión diplomática rusa, que también recordó la reciente decisión de EE.UU. de cerrar varias instalaciones consulares de Rusia, así como los ataques a los medios de comunicación RT y Sputnik.