"Fue cuestión de segundos": La tragedia de los mexicanos durante el terremoto

RT visitó algunas zonas de la Ciudad de México que fueron afectadas por el sismo de magnitud 7,1, y dialogó con algunos sobrevivientes del terremoto.

A las 13:14 horas en punto se registró un terremoto de magnitud 7,1 en la Ciudad de México con epicentro en el estado de Morelos, a 12 kilómetros de la localidad de Axochiapan, y a una profundidad de 57 kilómetros, según informó el Servicio Sismológico Nacional (SSN) de México.

De acuerdo con varios testimonios recopilados por RT en Español, algunos ciudadanos de la capital del país pudieron salir a tiempo de sus viviendas, sin embargo, otros perdieron parte de su patrimonio, e incluso algunos sufrieron heridas graves al huir.

Hasta ahora, el Gobierno mexicano estimó el fallecimiento de 217 personas, de las cuales 86 perdieron la vida en la Ciudad de México; 71 murieron en Morelos; 43 en el Estado de Puebla; 12 en el estado de México; 4 en Guerrero y 1 en Oaxaca. 

"Mi casa quedó hecha pedazos"

Alejandra tiene 40 años y trabaja como asesora inmobiliaria. Su casa, ubicada en el conjunto de departamentos entre las calles de Ámsterdam y Laredo de la colonia Condesa, en la Ciudad de México, está destruida. Ella está devastada. Entre lágrimas, la mujer observa una y otra vez los escombros. No se hace a la idea de que ya no tiene un techo donde vivir.

"Salí a comprar comida para toda la semana. En cuanto entré al supermercado, que está ubicado a cuatro calles de mi domicilio, comenzaron a evacuarnos a todas las personas del lugar. Estaba temblando intensamente", contó Alejandra a RT. Y agregó: "La tierra vibraba y la gente corría por todos lados, mi instinto fue caminar de prisa hacia mi casa. Yo no sabía que, al llegar, encontraría mi hogar hecho pedazos". 

Alejandra está sentada en una banqueta del Parque México, en la misma demarcación. Ya recibió atención médica pero no para de llorar. Nada la consuela. Cuando RT le preguntó si tenía familia, ella contestó que "sí, pero afortunadamente mis hijos están viviendo en San Diego, California, con su papá".

Y añadió analizando el panorama: "¡Qué bueno que no estuvieron en México!, porque seguramente ellos se hubieran quedado a jugar en casa, mientras yo salía a hacer las compras. Sin duda, los desastres ocurren por una razón y en un tiempo determinado", reflexionó.

"Una pared cayó encima de mi auto"

Manuel tenía una cita de trabajo en la Ciudad de México y decidió estacionar su vehículo en la calle de Yucatán, en la colonia Condesa. Cuando regresó al lugar donde dejó su auto, se percató del intenso terremoto. De inmediato —según contó a RT— decidió alejarse del coche y guarecerse lejos de los edificios que se encontraban alrededor. No pasó ni un minuto, cuando la pared de una de las construcciones, partió por la mitad su coche.

"Fue cuestión de segundos para que el edificio, ubicado en la calle de Yucatán, quedara hecho pedazos", contó Manuel a RT en Español. Y agregó: "Afortunadamente, no me subí a mi vehículo, hubiera bastado ese instante, en el que iba a prender mi auto, para quedar bajo los escombros. Al final del día, los objetos materiales son cosas que puedes recuperar", finalizó.

"Una ventana me quebró la cabeza"

Margarita caminaba con sus dos hijos por la calle Simón Bolivar, en la colonia Obrera, cuando el temblor comenzó hacer a retumbar las calles de la capital mexicana. La reacción que tuvo la madre —según su testimonio a RT— fue correr hacia el centro de la vialidad mientras empujaba a los menores alejándolos de la banqueta y el edificio a punto de colapsar. 

"Sentí un golpe en la cabeza que me tiró al suelo de inmediato", contó Margarita a RT. Y agregó: "Supongo que perdí la conciencia por unos minutos, porque después desperté en una camilla con la ayuda de los paramédicos. Según dicen mis hijos —cuenta— me desvanecí cuando la ventana de un edificio cayó sobre mi cabeza. Fueron daños menores, si considero que a ellos no les sucedió absolutamente nada".

José Luis Montenegro