Chileno que viajaba para conmemorar la tragedia de los Andes fallece tras accidentarse su avioneta

El piloto logró salir ileso de la aeronave, pero Fernando González Foretic permaneció desaparecido varias horas hasta que fue encontrado sin vida este lunes.

Un médico chileno que se dirigía a Uruguay para participar en el 45° aniversario de la tragedia aérea de los Andes, falleció luego de que la aeronave en la que viajaba se precipitara al río de la Plata el pasado domingo.

Según informó el diario 'La Tercera', la avioneta uruguaya Piper J-3 en la que se encontraban el traumatólogo Fernando González Foretic y el piloto Rodrigo Artagaveytia, cayó a unos 200 metros de la costa, cerca de Playa Pascual (San José), en un lugar poco profundo. 

Artagaveytia logró salir ileso de la aeronave, pero Foretic permaneció desaparecido por horas hasta que fue encontrado a siete kilómetros del lugar del accidente, en la tarde de este lunes.

Aún se desconocen los motivos del siniestro. Al respecto, el Ministerio de Defensa Nacional de Uruguay señaló que en los próximos días se hará un informe basado en la "logística, el factor humano, ambiental y operacional para brindar el informe final".

El médico trabajó por largos años con la selección chilena de rugby y había sido invitado a la Copa de la Amistad.

'¡Viven!'

El evento reúne cada año a los 16 sobrevivientes del accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya ocurrido el 13 de octubre de 1972, que conducía al equipo uruguayo de rugby Old Christians Club a Chile para disputar una serie de partidos.

En el siniestro, que se produjo en los Andes, fallecieron 29 personas. 13 de los ocupantes murieron durante el accidente, cinco más fallecieron algunos días después debido a las heridas y otros ocho en una avalancha que sepultó los restos del avión, donde se refugiaban 16 días después del accidente. A mediados de noviembre fallecieron dos jóvenes más a causa de la gangrena, el 11 de diciembre murió la 29ª y última víctima del accidente por la misma causa. Los 16 pasajeros restantes lograron sobrevivir durante 72 largos días en las condiciones de frío extremo.  

A comienzos de diciembre de 1972 dos pasajeros supervivientes decidieron abandonar el fuselaje para ir a buscar ayuda. Tras andar 55 kilómetros a través del terreno montañoso durante diez días encontraron a un campesino chileno que informó a las autoridades sobre el paradero de los supervivientes.