Lavrov: La decisión de EE.UU. sobre Irán habla de su falta de fiabilidad, una señal para Pionyang

La decisión de Estados Unidos sobre el acuerdo nuclear con Irán presenta a Washington como un país nada fiable, y Corea del Norte debe tenerlo en cuenta, según el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.

En su discurso durante el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Sochi, el canciller ruso ha recordado que el acuerdo nuclear con Irán alcanzado hace dos años y aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU fue saludado por todo el mundo.

"Ahora Washington lo está abandonando, lo que nos sitúa de nuevo ante el problema de la capacidad de cumplir los acuerdos como uno de los valores políticos internacionales", subrayó Lavrov, citado por RIA Novosti.

Este 13 de octubre, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que no certificará el Plan Integral de Acción Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés) suscrito entre Teherán y el Grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -EE.UU., Rusia, China, Francia, el Reino Unido- y Alemania), y prometió que Washington impondrá nuevas sanciones contra el país persa.

Esta situación, junto con la amenaza de Washington sobre la posibilidad de una solución militar para resolver el problema nuclear de Corea del Norte, están exacerbando los problemas mundiales, dijo el ministro.

"Lo más preocupante es la pérdida de fiabilidad mutua, algo que será difícil restablecer", dijo.

Al mismo tiempo, Lavrov subrayó que no aprueba las acciones de Corea del Norte.

"Pionyang se comporta de forma provocadora, pasando por encima de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU", apuntó el canciller ruso.

Corea del Norte sigue desarrollando su programa nuclear, lo que contribuye a aumentar las tensiones con Washington. Pionyang llevó a cabo su sexta prueba nuclear el pasado 3 de septiembre y lanzó un misil balístico a mediados del mismo mes.

La resolución 2375 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada a raíz de estas pruebas, introduce el régimen de sanciones más estricto de este siglo, limitando significativamente las capacidades de exportación e importación de Pionyang. Paralelamente, EE.UU. y Corea del Sur han llevado varios ejercicios conjuntos en la península coreana.

EE.UU. y Corea del Norte se han cruzado una serie de amenazas en las que evocan el uso de la fuerza militar ante una posible agudización del conflicto. El intercambio de insultos entre los líderes de los dos países también forma parte de la retórica hostil.