Washington busca entre bastidores una vía diplomática directa con Pionyang pese al rechazo de Trump

Aunque Donald Trump haya dicho públicamente que las conversaciones con Corea del Norte son una pérdida de tiempo, EE.UU. persigue discretamente una línea diplomática directa

Joseph Yun, responsable estadounidense de las negociaciones con Corea del Norte, ha mantenido contacto con diplomáticos en la misión de Naciones Unidas en Pionyang en un momento difícil, precisamente cuando el cruce de insultos entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, vienen alimentado los temores a un conflicto militar, informa Reuters

Los comentarios del secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, acerca de que "los esfuerzos diplomáticos con Corea del Norte continuarán hasta que caiga la primera bomba", fueron la señal más clara de que Estados Unidos estaba discutiendo directamente cuestiones más allá de la liberación de prisioneros estadounidenses, y pese a que Trump declarara que las conversaciones con el país coreano "no son la respuesta".

Aunque el objetivo de Yun pasa por mejorar las relaciones diplomáticas, aún no hay indicadores de que las comunicaciones entre bastidores hayan mejorado la difícil situación causada por las pruebas nucleares de Corea del Norte, la muerte del estadounidense Otto Warmbier días después de su liberación por Pionyang y la detención de otros tres ciudadanos norteamericanos.

Yun insiste a sus interlocutores norcoreanos en la necesidad de que dejen de probar bombas y misiles nucleares, ese a las sugerencias de algunos funcionarios estadounidenses y surcoreanos de que las conversaciones con Pionyang no van a ninguna parte.

Corea del Norte, que realizó este año su sexta y más potente detonación nuclear, ha probado una serie de misiles, incluidos los misiles balísticos intercontinentales (ICBM) que, de ser perfeccionados, podrían alcanzar el territorio continental de EE.UU.