La presidenta del Parlamento catalán renuncia a repetir en el cargo

La republicana Carme Forcadell tiene una causa abierta por desobediencia, rebelión y sedición por sus actuaciones como presidenta de la cámara autonómica.

La todavía actual presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, no repetirá candidatura al mismo cargo. Tras las elecciones regionales en Cataluña del pasado 21 de diciembre aún continúan las conversaciones entre los diferentes partidos para la constitución de la Mesa del Parlamento y para la formación de Gobierno. Hasta ahora Forcadell había sido considerada para este puesto por los independentistas y el propio expresidente Carles Puigdemont.

En su comparecencia, Forcadell ha comenzado haciendo un balance de su etapa como presidenta de la cámara catalana: "La suspensión de leyes por parte del Constitucional ha sido una constante en esta legislatura". La republicana ha asegurado que los miembros de la mesa "nos hemos limitado a garantizar algo tan sencillo como que en un Parlamento se pueda hablar de todo" y ha agradecido especialmente "la valentía y el sentido del deber" del resto de miembros de la Mesa.

En referencia a la pasada legislatura, Forcadell ha valorado "que se preveía corta pero intensa", y ha declarado que desde un primer momento tenía claro que sería presidenta del Parlamento por un período no excesivamente largo. "El nuevo momento requiere de una nueva figura libre sobre todo de procesos judiciales", han sido las palabras que ha empleado para hacer público que no aspira a repetir en el cargo. "Creo que hemos hecho un trabajo positivo en la institución", ha declarado en referencia a su propia labor.

La presidenta del Parlamento de la comunidad autónoma española ha vuelto a conseguir un escaño tras los recientes comicios al presentarse como número 4 en la lista de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), la formación del exvicepresidente Junqueras, que ha sido el tercer partido más votado.

Las actuaciones de los miembros de la Mesa del Parlamento durante el desarrollo del llamado 'procés', que desembocó en la declaración de independencia del 27 de octubre, están siendo juzgadas en una causa abierta en el Tribunal Supremo. Todos los miembros de la Mesa ingresaron en prisión preventiva, aunque lograron eludirla bajo fianza, que, en el caso de Forcadell, asciende a 150.000 euros. Se encuentran acusados de desobediencia, rebelión y sedición.