Uno de estos 5 fusiles soviéticos podría haber ganado al AK-47
Las mejores armas son producto de exigencias, tiempo o requisitos técnicos formulados por militares. De hecho, así nació el famoso fusil de asalto AK-47, producto de un concurso convocado en noviembre de 1943 para encontrar un arma de carga automática que disparara un nuevo cartucho intermedio 7,62/39.
Un grupo de personas bajo el mando del entonces humilde sargento Mijaíl Kaláshnikov venció a conocidos armeros de su época... pero no hubiera ganado la contienda si uno de sus rivales no hubiese muerto en 1946.
A continuación, les ofrecemos algunos fusiles eliminados en distintas etapas del proceso:
1.- 7,62 mm, Gueogui Shpaguin
Ese conocido armero, creador del subfusil PPSh-41 —principal arma automática ligera de las Fuerzas Armadas de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial—, incorporó en su fusil el mismo principio que para su famosa metralleta: la válvula de retorno libre.
El fusil resultante pronto fue descartado porque su sistema estaba pensado para cartuchos de pistola y resultaba inadecuado para uno de potencia intermedia.

2.- Fusil de 7,62 mm, Alexéi Bulkin
Este armero de Tula se basó en la ametralladora ligera Bren.

3.- Fusil automático de 7,62 mm, S. Prilutski
Profesional del sector también procedente de Tula, cuya pistola perdió la final de otro concurso frente a la famosa TT de Tókarev en 1930.
En 1944, presentó su arma diseñada según la configuración 'bullpup' —con los mecanismos y el cargador detrás del gatillo—, una de las predecesoras del fusil austriaco Steyr AUG, que entró en servicio 30 años después y todavía se fabrica.

4.- Fusil de asalto de 7,62 mm, F. Tokarev
El ya eminente armero ruso y soviético Fiódor Tókarev presentó un arma desarrollada a partir de su propio fusil semiautomático SVT-40, al que añadió una empuñadura y un bípode. Sin embargo, ciertas deficiencias provocaron que descartaran su proyecto.
5.- Fusil de asalto AS-44 , Alexéi Sudáyev
Presentó su fusil en 1944 y fue elegido como ganador debido a los resultados en la primera etapa de pruebas, sobre todo en térmicos de fiabilidad y viabilidad.
La comisión estatal encargada del concurso autorizó continuar su desarrollo, que desembocó en una versión más ligera que los 5,6 kilogramos del original.
Sin embargo, el ya muy conocido inventor —gracias a su subfusil PPS-43— enfermó y murió sin terminar su trabajo en 1946, a los 34 años.
Muchas de sus ideas las 'heredó' el equipo de Kaláshnikov.
