The Guardian arremete contra Boris Johnson por el caso Skripal: "¿Por qué sigue en su puesto?"

Medios de comunicación del Reino Unido también han arremetido contra el canciller por haber culpado categóricamente a Rusia del envenenamiento de los Skripal sin estar seguro de las evidencias.

El ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, ha recibido fuertes críticas por asegurar que Moscú intervino en el caso Skripal, después de que el laboratorio de Porton Down anunciara que no había podido demostrar ese presunto papel de Rusia.

Además, la Cancillería británica admitió que borró el tuit en el que había afirmado que el agente nervioso, identificado como A-234 o Novichok, provino directamente de Rusia.

"Boris Johnson tiene que responder a unas serias preguntas", afirmó el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, quien ha criticado que ese político "abusara completamente de la información que se le había dado y dijera al mundo en términos categóricos lo que creía que había pasado".

Un "desastre" en la diplomacia británica

Medios de comunicación del Reino Unido también han arremetido contra el canciller por haber culpado categóricamente a Rusia del envenenamiento de los Skripal sin estar seguro de las evidencias.

En un artículo de opinión, el periódico The Guardian ha tildado a Johnson de "un desastre que ha estado ocurriendo repetidamente durante años" en la diplomacia británica. La autora de la nota, Gaby Hinsliff, subraya que Boris Johnson "debería haber sido despedido como secretario de Exteriores hace meses" por su "torpes intervenciones" en varios asuntos diplomáticos.

La periodista recuerda que a finales de marzo Johnson afirmó durante una entrevista con Deutsche Welle que "la gente de Porton Down era absolutamente categórica" respecto a que la sustancia provino de Rusia: "Le pregunté al hombre yo mismo, le dije: '¿Estás seguro?' Y dijo que no hay dudas". 

Sin embargo, este 3 de abril el jefe de ese centro investigador, Gary Aitkenhead, anunció que sus integrantes no pudieron determinar en qué país fue fabricada esa sustancia, aunque sí confirmaron que se trataba de Novichok. 

Según Hinsliff, el canciller británico no ha aprendido "las lecciones en el período previo a la guerra en Irak sobre el arte increíblemente difícil de explicar las decisiones impulsadas por la inteligencia al público, sin comprometer ni la identidad de las fuentes ni la precisión del material".

Asimismo, la periodista no descarta, sin proporcionar evidencias, que Rusia pueda ser, después de todo, culpable del envenenamiento de los Skripal.

"Precipitarse en un conflicto con una superpotencia"

En otro artículo de opinión para de The Guardian, la periodista Ellie Mae O'Hagan señala que, como el jefe de la diplomacia británica, Boris Johnson tenía dos opciones de cómo actuar ante el caso Skripal: "estudiar cuidadosamente la evidencia y emplear la diplomacia" o "precipitarse imprudentemente en un conflicto con una superpotencia fuertemente armada".

"El canciller ha optado por la segunda opción, descuidando los hechos para lograrlo", concluye la periodista.

De acuerdo con O'Hagan, "uno de los requisitos más básicos para ser secretario de Relaciones Exteriores es no mentir en el escenario internacional para no deteriorar  las relaciones con otros países". En ese contexto, la periodista se pregunta ¿cómo, a pesar de que sus declaraciones no argumentadas han conducido a una escalada de tensión con Moscú, Boris Johnson "sigue en el cargo"?