"Errores atroces": Un informe desnuda el bulo de El País sobre la 'injerencia rusa' en Cataluña

El documento, que ha sido enviado al comité del Parlamento británico sobre 'noticias falsas', contiene evidencias de que el diario español El País hizo "interpretaciones erróneas" de datos para acusar a medios rusos de alentar el independentismo catalán.

Interpretaciones erróneas, información inexacta y una "metodología de investigación ineficiente" se hallan en la base de las 'fake news' sobre la supuesta 'injerencia rusa' en el desafío independentista en Cataluña.

Esta es la conclusión a la que ha llegado M.C. McGrath, director de la organización 'Transparency Toolkit', en un informe enviado al comité del Parlamento británico sobre 'noticias falsas'. En particular, el documento rebate los datos presentados en la sesión del Comité del pasado 19 de diciembre por el director adjunto de El País, David Alandete; Francisco de Borja Lasheras, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores; y Mira Milosevich-Juaristi, del Real Instituto Elcano, que intentaron demostrar que Rusia alentó una campaña de desinformación en redes sociales durante el referendo en Cataluña.

Según el informe, que se encuentra disponible en la página web del Parlamento británico, las conclusiones mostradas por Alandete y compañía fueron "excepcionalmente engañosas", enumerándose las patas cojas de sus respectivas intervenciones: metodología dudosa; análisis sesgado; exageración de la influencia de 'bots' y 'trolls'; conclusiones superfluas de datos "de fuentes cuestionables"; y sobredimensión de la influencia de medios rusos como RT y Sputnik, y del fundador de WikiLeaks, Julian Assange.

"Errores atroces"

"David Alandete, el autor de las historias de El País, cometió errores atroces en su análisis, que resultan en una tergiversación seria", reza el informe de McGrath.

Para ejemplificar la inexactitud de los datos presentados por El País, se cita la afirmación de que el 59% de los perfiles de Twitter que siguen a Assange son falsos. "Esta afirmación es completamente inexacta [...] Julian Assange solo comenzó a tuitear el 14 de febrero de 2017, pero los datos de auditoría de Twitter datan del 12 de febrero de 2014, tres años antes de que se tuiteara algo en la cuenta", precisa el informe.

De hecho, una auditoría realizada en noviembre del año pasado con la herramienta TwitterAudit reveló que el 92% de los seguidores de Assange son reales, lo que reduce a apenas un 8% las cuentas falsas, un número "relativamente bajo" si se tiene en cuenta que entre el 9% y el 15% de los perfiles en esa red social son 'bots', indica McGrath.

Cuando el mismo análisis recae sobre El País, el número de perfiles falsos se ubica en un 25% de sus seguidores. Sin embargo, aclara el experto, "un alto porcentaje de seguidores falsos no es algo inusual", como tampoco es una señal inequívoca de que una cuenta "está involucrada en una actividad maliciosa".

"En el mejor de los casos, El País interpretó la información de manera errónea y superficial, mostrándose incapaces de realizar análisis precisos, utilizando incluso las herramientas de análisis digital más básicas. En el peor de los casos, usaron información obsoleta y análisis descuidados para engañar a sus lectores", reza el informe.

"Sin comparación"

Más allá de los datos erróneos e interpretaciones inexactas, otro de los vicios que presentan los "análisis" de El País, según el director de 'Transparency Toolkit', es "la falta de una metodología rigurosa", ya que muchas de las afirmaciones sobre la divulgación de noticias en Internet se hacen sin citas de estudios que respalden sus suposiciones.

En un artículo de ese medio español llegó a considerarse "sospechoso" que un tuit de Assange sobre Cataluña se propagara rápidamente, lo que fue atribuido a "la intervención de 'bots'". En este sentido, el especialista aclara que la propagación de un tuit tiene que ver con factores más complejos que las cuentas falsas y que, en el caso de Assange, ese comportamiento no resulta anómalo: "Los tuits más populares de Assange reciben regularmente 3 o 4 millones de impresiones, entre 4 y 6 veces más que el tuit que, según El País, debió haber sido amplificado por 'bots".

Un análisis más detallado muestra que menos de 8 de cada 1.000 cuentas que vieron el tuit de Assange lo retuitearon. Es más, la mayoría solo le dio 'me gusta', un fenómeno poco usual para los 'bots'. El investigador agrega que la tasa de retuits es proporcional al número de seguidores del fundador de WikiLeaks, que en ese momento tenía alrededor de 374.000.

Análisis sesgado

McGrath también hace énfasis en el sesgo de El País para analizar el comportamiento de los supuestos 'bots' y 'trolls' que promovían el independentismo catalán, ya que el periódico español no usó el mismo rasero para medir las cuentas falsas que alentaban mensajes en contra de la consulta soberanista.

Uno de los casos emblemáticos es el de la cuenta @marilena_madrid, en la que se tuiteó una información del diario ABC que enfatizaba "la falta de legitimidad de Puigdemont con las instituciones de la Unión Europea". Ese tuit tuvo más de 15.000 retuits y apenas 99 'me gusta', y buena parte de las cuentas que replicaron ese mensaje parecían ser 'trolls'. ¿El indicio? Tenían nombres de usuarios aleatorios como @M9ycMppdvp5AhJb, @hdLrUNkGitXyghQ y @fQq96ayN3rikTw, y muchas están actualmente suspendidas de Twitter.

Sin embargo, el experto admite que la falta de herramientas para estudiar con rigor la actuación de los 'bots' le impide discernir si se trató de una sola persona que orquestó la estrategia, un plan de ABC para ampliar su influencia en redes sociales a través de 'bots', o "una campaña de propaganda patrocinada por el Estado".

"Este caso ejemplifica los peligros del análisis unilateral. Para llegar a una evaluación creíble del impacto de los mensajes difundidos por 'bots' y 'trolls' sospechosos en torno a la crisis de la independencia catalana, los investigadores deben analizar a fondo los mensajes pro-independencia y anticatalanes", continúa el informe.

Exageración y fuentes dudosas

El especialista también cuestiona que las informaciones de Elcano y El País se escandalicen por las "proporciones inusuales" de cuentas que retuitean información de medios como RT y Sputnik, y sugieran que esto es la evidencia de "los intentos de promover la propaganda del Kremlin".

Frente a las informaciones que apuntan a una campaña orquestada, las explicaciones más sencillas son bastante menos espectaculares. Basado en el famoso tuit de Assange sobre Cataluña, McGrath tomó una muestra de 23.418 retuits y observó que el 0,45% de las cuentas eran de Venezuela, y el 2,1% de Rusia, lo que se corresponde a las proporciones de la población mundial: 1,92% de Rusia y 0,42% de Venezuela, según el World Factbook de la CIA. La abrumadora mayoría de los perfiles que replicó el mensaje del fundador de Wikileaks era de EE.UU.

Aunque el investigador reconoce que medios como RT y Sputnik tuvieron altas proporciones de retuits sobre Cataluña en cuentas de Venezuela, especialmente en sus versiones en español, no considera que sean una prueba de los intentos de expandir "propaganda rusa", sino, simplemente, un factor "indicativo del interés general" en ese tema, especialmente después de que el presidente Nicolás Maduro criticara la negativa de España a permitir el referendo soberanista, cuando el gobierno español había sido el principal impulsor de una consulta similar planteada por la oposición venezolana.

Por otro lado, lamentó que El País utilizara Hamilton 68 para sustentar sus reportes, ya que esa herramienta ha sido severamente cuestionada por su "metodología secreta" y la opacidad en su funcionamiento. "Al igual que muchos otros periodistas, Alandete parece haber llegado a conclusiones cuestionables sobre la base de un análisis fortuito de los datos de Hamilton 68", reza el informe.

¿Quién nombra a Assange?

En la comparecencia ante el Parlamento británico, Alandete aseguró que cualquier cosa que digan Assange y Snowden son "una cita y un titular" para RT y Sputnik. Sin embargo, los números que arrojan los análisis de 'Transparency Toolkit' dicen lo contrario.

Mediante el uso de Media Cloud se demostró que los medios rusos mencionaron al fundador de WikiLeaks muy pocas veces en sus informaciones sobre Cataluña: de los 596 artículos publicados por RT y Sputnik entre el 1 de septiembre y el 8 de diciembre del año pasado, apenas 17 nombran a Assange, es decir, el 2,85%. Además, la mayoría de las referencias "se centraron en algunos hechos y comentarios aislados".

A modo de comparación, cabe destacar que en ese mismo período El País nombró a Assange en 22 informaciones o, lo que es lo mismo, muchas más veces que Sputnik y RT juntos.

Tras este análisis, McGrath concluye que todas las denuncias sobre 'fake news' publicadas en medios deben ser investigadas con más rigor antes de ser publicadas o presentadas ante los cuerpos legislativos porque, de lo contrario, "pueden sacarse conclusiones imprecisas accidentalmente" o servir de sustento para "acusaciones infundadas" con el objetivo de "respaldar argumentos políticos".