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Seis claves para entender el conflicto entre el sector del taxi y Uber y Cabify en España

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Continúa la huelga indefinida de taxistas en las principales ciudades españolas.

Los taxistas continúan con su huelga indefinida en España, aunque están valorando desconvocarla después de que este lunes el Ministerio de Fomento se comprometiera a publicar un Real Decreto Ley para garantizar la seguridad jurídica y el cumplimiento de la ratio entre taxis y licencias de VTC (vehículos de turismo con conductor) sentenciada por el Tribunal Supremo del país.

El Ministerio de Fomento hizo público el compromiso tras una reunión de más de cuatro horas con representantes de colectivos de taxistas. Hoy le toca el turno a los VTC, con cuyos portavoces tienen prevista otra reunión.

Estas son algunas claves para entender el conflicto entre taxistas y VTC:

1. La principal demanda de los taxistas

La mayor demanda de los taxistas es que se cumpla la ratio 1/30, es decir, que solo haya una licencia para conductores de VTC por cada 30 de taxi. Esta ratio ya fue legislada, pero el gremio denuncia que no se cumple.

Por su parte, los representantes de los VTC afirman que la ratio sí se cumple, pero no se puede aplicar de manera retroactiva, sino para las nuevas licencias que se expiden. Es decir, si la proporción se supera debido a las licencias concedidas con anterioridad a la aprobación de la medida, no se pueden eliminar las licencias ya existentes, que fueron concedidas de acuerdo a la normativa entonces vigente.

Es lo que afirma en declaraciones a Onda Cero, Mariano Silveyra, director general de Cabify Europa, que dice que la solución a este conflicto no es eliminar la competencia que supondría que se mantendría el monopolio del taxi y "se continuarían inflando las licencias". Asegura que la ley que regula el criterio 1/30 se está cumpliendo, pero "la ley no es retroactiva. Miles de licencias ya concedidas tienen sentencias del Tribunal Supremo que son derechos adquiridos".

2. Barcelona: el detonante

Las protestas y huelgas que se viven en los últimos días en las principales ciudades de España han tenido su detonante en Barcelona. El gobierno municipal de la alcaldesa Ada Colau aprobó en junio un reglamento que recoge una autorización para circular por la ciudad a las licencias de VTC.

Solo un mes después, el 19 de julio, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña suspendió la normativa municipal por entender que soslayaba la normativa estatal.

3. ¿Cual es la ratio real?

En España hay 69.972 licencias de taxi, según el Instituto Nacional de Estadística, por alrededor de 9.000 licencias para conductores de VTC, es decir, alrededor de 7 taxis por cada VTC, muy lejos de la ratio regulada.

4. ¿En qué se diferencia un taxi de un VTC?

La mayor diferencia entre ambos es que el taxi puede deambular por la ciudad a la espera de recoger a cualquier pasajero que lo solicite. Por el contrario, un VTC debe atender tan solo a los pedidos que ya tenga contratados, es decir, debe salir de su base a realizar un servicio y volver a la misma una vez realizado. No pueden recoger pasajeros por la calle si no tienen un encargo previo.

5. ¿Cuál es el precio de una licencia de taxi y el de una licencia de conductor de VTC?

Los precios de una licencia de taxi pueden variar enormemente dependiendo del lugar donde se pretenda comprar. Esto es así porque debido al actual volumen de licencias, las administraciones llevan años sin autorizar más, de tal modo que la única manera de hacerse con una es comprándosela a un taxista que quiera dejar de ejercer como tal y quiera vender la suya. En ciudades como Madrid, se puede llegar a pagar hasta 200.000 euros.

Por el contrario, las licencias de conductor para VTC han sido mucho más baratas, aunque actualmente comienzan a encontrarse con la misma problemática: las administraciones ya no conceden nuevas licencias, y las ya existentes se han estado apreciando rápidamente.

6. ¿Desde cuándo existe este enfrentamiento?

Aunque el arrendamiento de vehículos con conductor ha convivido casi desde siempre con el sector del taxi, la labor que realizaba era sensiblemente diferente a la actual. Se trataban de vehículos que contrataban los hoteles o los organizadores de eventos, por ejemplo.

Con la llegada de Uber a España y la creación de Cabify comenzaron los conflictos, al aumentar su volumen de negocio y considerar los colectivos de taxistas que se trataba de una competencia desleal a su sector. Estas compañías se definen como plataformas que ponen en contacto a los usuarios con conductores autónomos que prestan sus servicios con licencias de VTC.