La Policía de EE.UU. encontró los restos de un niño durante una redada en un recinto ubicado en medio de una llanura remota del estado de Nuevo México, en las afueras de la pequeña comunidad de Amalia, cerca de la frontera con el estado de Colorado, donde buscaba a un menor desaparecido en el estado de Georgia.
El macabro hallazgo se produjo durante la segunda inspección de la vivienda este lunes después de que el pasado viernes de ahí rescataran a 11 niños hambrientos de entre 1 y 15 años.
Los niños vivían recluidos en una pequeña caravana hundida en la tierra en condiciones insalubres, sin agua limpia, y llevaban días sin comer. Dos hombres y tres mujeres, madres de los menores, que también estaban en el recinto, fueron arrestados.

Todavía se desconoce si los restos del menor pertenecen a Abdul-ghani Wahhaj, que tenía tres años en diciembre cuando su padre Siraj Ibn Wahhaj se lo arrebató a su madre en Jonesboro, Georgia, informa AP.
Ahora Ibn Wahhaj se encuentra entre los detenidos. Según la Policía, tenía armas de fuego y un rifle de asalto. Las autoridades de Georgia emitieron una orden en busca de su extradición para que afronte cargos de secuestro de su hijo y responda ante la justicia por su deseo explícito de practicarle un exorcismo.
La Policía de Nuevo México emitió una orden de registro del recinto después de que las autoridades de Georgia recibieran un mensaje desde allí, afirmando que dentro había niños que se estaban muriendo de hambre.


