La farmacéutica alemana Fresenius Kabi ha presentado cargos para evitar el uso de sus medicamentos en la inyección mortal usada para ejecutar presos en Nebraska, informa The New York Times.
La empresa, que se opone al uso de sus productos en ejecuciones, asegura que el Departamento de servicios penitenciarios de Nebraska le compró cloruro de potasio.
Esta demanda judicial federal puede posponer la pena capital de Carey Dean Moore, que mató a dos taxistas en 1979 y cuya ejecución está prevista para el 14 de agosto. Además, la demanda podría afectar otros presos condenados a muerte.
Funcionarios estatales de Nebraska rechazaron identificar la fuente del suministro de medicamentos, aunque la empresa alemana afirma que solo su compañía vende cloruro de potasio en viales de 30 mililitros.
"Fresenius Kabi se opone al uso de sus productos para este objetivo y, por lo tanto, no vende ciertos medicamentos a establecimientos penitenciarios", explica la compañía, esgrimiendo que ello puede dañar su reputación.
Nebraska nunca ha llevado a cabo ejecuciones con inyección letal y el estado planea usar la combinación de cuatro tipos de drogas en la ejecución de Moore, incluido el cloruro de potasio.