Las nuevas sanciones que Estados Unidos planea introducir contra Rusia son "un intento de influir" en el mercado "con métodos no competitivos", según ha denunciado el primer viceministro de Energía ruso, Alexéi Téxler.
Este alto cargo de Rusia considera que esa posible maniobra estadounidense "es extremadamente nociva para el mercado y para los consumidores".
