Israel puede quedarse sin albergar la próxima edición de Eurovisión, prevista para mayo de 2019. El presidente de la cadena israelí Kan, Gil Omer, ha enviado una carta al primer ministro Benjamín Netanyahu en la que le advierte de que su Gobierno debe transferir a la Unión Europea de Radiodifusión 12 millones de euros antes del martes para garantizar la condición de anfitrión. En caso contrario el festival de música no se celebrará en Israel, avisa la misiva.
Según las estimaciones preliminares, la organización del concurso en Israel puede costarles a las autoridades unos 35 millones euros, recoge el diario Haaretz.
