Este lunes, la primera ministra británica, Theresa May, conversó por teléfono con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para discutir varios asuntos comunes, entre ellos la situación en Siria, informa en un comunicado la oficina de la primera ministra.
Se especifica allí que ambos mandatarios "expresaron su preocupación por la escalada" del conflicto en el noroeste del país árabe y el uso potencial de armas químicas, al tiempo que destacaron la importancia de la estabilidad en la región.
