El Gobierno de Japón tiene programado poner en órbita un grupo de satélites para observar los desplazamientos de la basura espacial y evitar posibles colisiones, informa el periódico Yomiuri. Los lanzamientos se efectuarán entre los años 2024 y 2028.
Los nuevos aparatos monitorearán los fragmentos de cohetes y naves espaciales en desuso, entre otros objetos peligrosos, y mandarán los datos a la Tierra. En los años previos a su despliegue los ingenieros nipones deberán desarrollar las respectivas tecnologías de detección de restos y transmisión rápida de señales.
