El Ministerio de Exteriores de Reino Unido ha insistido en que estima que Alexánder Petrov y Ruslán Boshírov, los dos hombres a los que Londres acusa de haber tratado de envenenar a Serguéi y Yulia Skripal, son agentes del Departamento Central de Inteligencia de Rusia (GRU, por sus siglas en ruso), el servicio de inteligencia militar de las Fuerzas Armadas.
Esos presuntos sospechosos han negado el hecho durante una entrevista que han concedido a la directora del grupo RT, Margarita Simonián.
"El Gobierno tiene claro que esos hombres son agentes del servicio ruso de inteligencia militar, el GRU, y emplearon un arma química ilegal y devastadoramente tóxica en las calles de nuestro país", ha afirmado una portavoz del Ejecutivo británico cuando le han preguntado sobre esa intervención televisiva.
El parlamentario conservador John Glen, cuyo distrito electoral incluye la ciudad de Salisbury (Inglaterra, Reino Unido), ha apoyado estas palabras y ha asegurado a través de su cuenta de Twitter que "las declaraciones de Petrov y Boshírov no son creíbles ni coinciden con la [información de] inteligencia ampliamente aceptada que tenemos sobre esos individuos".


