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Realidades irreconciliables: la España de Aznar y los muertos en la guerra de Irak

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¿De qué país habla el expresidente cuando parece estar hablando de España?
Realidades irreconciliables: la España de Aznar y los muertos en la guerra de Irak

La comparecencia del expresidente español Jose María Aznar en la mañana de este martes, en la Comisión de Investigación sobre la supuesta financiación irregular del Partido Popular, derivó en la curiosa descripción de una España notablemente diferente a la registrada por el común de los españoles, los medios de comunicación o las propias instancias judiciales. 

Las declaraciones del expresidente en materia de corrupción y de su periodo al frente del Gobierno han sembrado una considerable indignación y hasta alguna duda sobre su aptitud para percibir la realidad. 

En la España que Aznar percibe, por ejemplo, el Partido Popular nunca ha sido un partido corrupto; poco le importa al exmandatario que la Audiencia Nacional acreditara la financiación ilegal del partido y su participación en la trama Gürtel. Tampoco le parece significativo que todos los tesoreros del PP hayan sido procesados y varios de ellos condenados. Para Aznar, la corrupción del PP se limita, tal como afirmó en la sesión parlamentaria, a dos casos puntuales en la Comunidad de Madrid. 

La España a la que Aznar se refirió tampoco participó en la Guerra de Irak. Y esa es una de las diferencias más incómodas y más difíciles de procesar en términos de realidad neta, porque definitivamente existe una España que sí lo hizo, y está ampliamente documentada en los medios de comunicación. Y además Jose María Aznar era el presidente de aquel país real, y suya fue la decisión de unirse a la coalición que invadió Irak en 2003. (Aznar también tenía por aquel entonces, por cierto, su propia percepción de Irak: era un país en el que, a diferencia del Irak real, existían armas de destrucción masiva).

"Aznar miente de nuevo"

Dos periodistas han denunciado en Twitter, con sendos hilos, la escandalosa realidad que Aznar niega con respecto a la invasión de Irak, poniendo de relieve el duro escenario de la España real –un escenario que incluye muertos con nombres y apellidos– frente a la realidad alternativa de la que parece estar hablando el expresidente. 

Una de ellas es Olga Rodríguez, que vertió en la red social una serie de tuits que refutan la negación de Aznar:

"¿Qué pensarán los militares españoles que estuvieron en Irak jugándose la vida? ¿Y las familias de los que allí murieron?", pregunta retóricamente la autora del hilo, señalando lo que sin duda es una de las aristas más dolorosas de la actitud del expresidente con respecto a la participación de España en aquella guerra.

La periodista nombra en su hilo a "los siete españoles del CNI muertos en Irak, con Alberto Martínez a la cabeza, a quien casi todos los periodistas conocimos", y también menciona "al capitán de navío Oar, a los militares Bernal y Gandar, o al comandante de la Guardia Civil Pérez García, también muertos". 

Por último, se refiere al trabajo de los periodistas que fueron testigos de la guerra y hasta "objeto de un ataque estadounidense", en un conflicto en el que "España era aliado activo de EE.UU.". En este mismo tuit recuerda al periodista que perdió la vida en ese ataque, José Couso, protagonista indirecto de uno de los momentos más tensos y memorables de la sesión parlamentaria del martes, en el que el diputado de ERC, Gabriel Rufián, dejó a Aznar en silencio al preguntarle si tenía "algo que decir" a los padres del fallecido.

 

Otro periodista español, Antonio Maestre, publicó su propio hilo al respecto, en el que igualmente señalaba el nombre y las circunstancias de los "muertos españoles entre marzo de 2003 y mayo de 2004", señalando ese periodo claramente como "el tiempo que España formó parte de la coalición en Irak".

El silencio que se produce cuando Aznar es preguntado por Gabriel Rufián acerca de José Couso, y más aún la dura inexpresividad de su rostro, parecen los síntomas claros un desencuentro absoluto frente a la realidad que le interpela en ese momento. Aznar escucha la pregunta y nada en él parece contener la más mínima voluntad de responderla; observa a su interlocutor mencionando a los padres del periodista muerto como si estuviera asistiendo a un espectáculo incomprensible y totalmente ajeno a él. Es la España real lo que se le está mostrando en ese momento. 

David Romero

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