Más de 30.000 hogares se quedaron sin electricidad la noche del pasado viernes en la región noruega de Agder (sur del país), después de que árboles derribados por el huracán Knud cayeran sobre las líneas eléctricas, según reza el comunicado en el sitio web de la compañía de energía Agder Energi.
El sector energético está trabajando para restablecer el suministro de electricidad con todas las brigadas disponibles. "Hacemos todo lo posible para recuperar la electricidad. Pero hay lugares en Agder donde el trabajo tuvo que ser interrumpido por razones de seguridad", dijo Mette Wigstol, asesora de comunicaciones de Agder Energi.
