Blake Fischer, empleado de la Comisión de pesca y caza de Idaho (Estados Unidos), se encuentra bajo amenaza de despido después de que compartiera con sus colegas fotos de un safari por África en las que aparece con los animales que había abatido, informa Idaho Statesman.
Según los correos electrónicos enviados por Fischer a más de 100 destinatarios, su esposa y él dispararon a al menos 14 animales en Namibia, donde habían ido de vacaciones el mes anterior. Los correos incluían fotos en las que posa sonriendo con algunas de sus presas: una jirafa, un leopardo, varios antílopes, un facocero, una gacela y una "familia entera de babuínos", lo que generó enojo entre otros funcionarios de la Comisión, que piden a Fischer que renuncie.
"No hicenada ilegal", dice Fischer citado por el diario. Según el funcionario, en Namibia le dieron una lista de las especies que podía cazar y esgrime que incluso tuvo que pagar cuotas de trofeos de caza por ciertos animales.
"Estoy seguro de que lo que hiciste fue legal. Sin embargo, legal no lo hace correcto", argumenta por su parte Fred Trevey, ex miembro de la Comisión.
La Comisión de pesca y caza en la que trabaja Fischer toma decisiones de alcance político sobre la vida silvestre del estado de Idaho con vistas a su "conservación, protección, perpetuación y gestión", según reza el sitio web de la institución.
"Me cuesta entender cómo una persona privilegiada para ser un comisionado de pesca y caza de Idaho puede considerar tales acciones como deportivas y un ejemplo para otros", añade Trevey.
Pese a las muchas críticas recibidas por parte de sus colegas, que insisten en su renuncia, Fischer insiste en que no ha hecho nada "poco ético o inmoral". "En cada imagen tratamos de colocar a los animales en una posición natural, les limpiamos la sangre de la boca [...] Estas son fotos de caza normales. Le disparas a un animal, le tomas una foto", cita a Fischer Idaho Statesman.

