El año pasado, cuando un helicóptero militar chocó en el aire contra un dron de reducidas dimensiones, el helicóptero sufrió solo daños menores y pudo regresar a la base y aterrizar sin problemas; el dron, por otro lado, quedó completamente destruido. Sin embargo, los tests llevados a cabo por la universidad revelan que en estas eventualidades las aeronaves de mayos envergadura podrían sufrir serios daños.