Es probable que el programa de conversión comience en aproximadamente dos años, según uno de los desarrolladores de los misiles Topol, Yuri Solomónov, actualmente al cargo del departamento de diversificación de la Corporación Unificada de Cohetería Espacial de Rusia, una corporación estatal que sirve como un paraguas para varias empresas espaciales rusas.
"Lo que necesitamos es que el presidente nos dé luz verde, cosa que esperamos conseguir en noviembre. Entonces podemos preparar un lanzamiento en dos años", dijo Solomónov, citado por RIA Novosti. El programa de conversión propuesto, que ya ha sido aprobado por el Gobierno ruso, ofrecerá vehículos de lanzamiento en base a misiles estratégicos intercontinentales obsoletos y también apoyará empleos en la industria espacial rusa gracias a los nuevos contratos.
Los sistemas de misiles balísticos intercontinentales Topol-M (conocidos en Occidente como SS-27 Sickle) utilizan como propulsores los cohetes RT-2PM2, que pueden ser utilizados en lanzamientos civiles, al igual que fueron utilizados para este fin sus predecesores, los RT-2PM.
Las Fuerzas Armadas rusas están actualmente en el proceso de reemplazar los Topol-M con los más modernos misiles RS-24 Yars, en fabricación desde 2010. Los Yars están disponibles en versiones tanto para silos como para vehículos móviles.
Los cohetes portadores hechos a partir de los misiles Topol [predecesores de Topol-M], 'rebautizados' en su versión civil como Start-1, fallaron únicamente en una ocasión durante todos los lanzamientos que protagonizaron entre 1993 y 2006.
Abajo les ofrecemos el video de uno de estos lanzamientos con un satélite a bordo en lugar de una ojiva nuclear.

